El gobierno se ha dedicado a desinformar respecto a las cifras del coronavirus y de la verdadera preparación del sistema sanitario para hacerle frente. Lo último ha sido la secuencia de declaraciones y desmentidos de Mañalich respecto a los ventiladores mecánicos provenientes de China. Es una total burla para el pueblo trabajador que arriesga su salud e incluso la vida frente a esta pandemia.
Miércoles 22 de abril de 2020
Primero, el Ministro Jaime Mañalich sostuvo que se recibiría una donación de 1000 ventiladores del gobierno chino. Luego se corrigió a él mismo, y sostuvo que eran 500, pero luego, todo cambio.
Es que fue el propio embajador chino en Chile quien sostuvo que no tenía conocimiento alguno de dicha donación o de las gestiones que estaba realizando el gobierno chileno.
Pero como en el mejor estilo de “House of cards”, Mañalich sostuvo el domingo en televisión que él habría hablado personalmente con el embajador para decirle que, en pocas palabras, dijera que no sabía nada.
Esto, por el temor a que los ventiladores sean requisados producto de la falta mundial de estos implementos para enfrentar el coronavirus.
Pero no se terminaría allí esta secuencia digna de comedia, o en este caso, de tragedia para quienes arriesgan su salud yendo a trabajar y exponiéndose a un sistema de salud público que se cae a pedazos.
Es que el día de ayer, el embajador chino, Xu Bu, volvió a recalcar que él no conoce “el compromiso del gobierno de China a donar ventiladores a Chile”
Al mismo tiempo, sostuvo que la única información que conoce es sobre “Dos empresas se comprometieron a donar 60 ventiladores no invasivos a Chile.”
Esta situación que podría rayar en lo cómico, muestra de fondo dos problemas graves.
Por un lado, que existe el temor real a que si existe la posibilidad de la donación de ventiladores, estos sean requisados producto de la pelea descarnada entre los Estados capitalistas por llevarse estos implementos clave para enfrentar la pandemia, lo que muestra la irracionalidad de este sistema que reacciona de esta manera frente al coronavirus.
Y por otro lado, expresa crudamente como el gobierno, y particularmente Jaime Mañalich han enfrentado esta crisis sanitaria entregando información confusa, han tenido que desmentirse y desdecirse en múltiples ocasiones, como ocurrió con los casos de los “fallecidos considerados como recuperados”, con el criterio del uso de mascarillas o el noveno informe epidemiológico que tuvo que ser bajado de la web por problemas de los datos entregados.
Este “oscurantismo” del gobierno en el manejo de cifras es parte de la política criminal con la que han manejado la pandemia, jugando con la salud y con la vida del pueblo trabajador.