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Red Internacional
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Rosario. Despidos en General Motors: nueva jornada de lucha

Los trabajadores se movilizaron a la sede de SMATA, y luego a Zona Sur para llevar su reclamo al Presidente, que participaba de la inauguración de una fábrica.

Viernes 10 de marzo de 2017 19:05

Los trabajadores de General Motors, que llevan adelante un reclamo contra más de 350 despidos en la planta de Rosario, volvieron a movilizarse. Durante la mañana de hoy, los trabajadores se presentaron en la sede del SMATA para exigir que el sindicato dé una respuesta.

Acompañados por sus familiares y organizaciones como el PTS, el PO, el MST, el FSP y Ciudad Futura, además de una delegación de ATE, los operarios solicitaron que su comisión de lucha fuera recibida por las autoridades del sindicato. Pero nuevamente la conducción del gremio, que firmó junto a la patronal de General Motors el acta que oficializa los despidos, decidió darles la espalda. No sólo se negó a recibirlos, sino que incluso les negaron el ingreso a la sede del gremio. Los trabajadores no tuvieron más opción que entregar un petitorio con las firmas de los operarios de la planta, reclamando la reincorporación de los suspendidos.

Luego de ello, el grupo de operarios se dirigió a Uriburu y Circunvalación, donde el presidente Mauricio Macri participó de la inauguración de una fábrica. Los trabajadores reclamaron frente a los medios presentes una respuesta de las autoridades, ya que se trata de una situación desesperante para las más de 350 familias que se encuentran al borde de quedar en la calle.

“La fábrica no está pasando por ninguna crisis, estas medidas son parte de un acuerdo entre la empresa y el sindicato para avanzar en flexibilizar las condiciones de trabajo y dejar con miedo a los trabajadores que queden adentro”, explicó uno de los operarios suspendidos.

En este momento, los trabajadores se encuentran en el Concejo Deliberante, esperando que su situación sea tratada durante la sesión del día de hoy. Según relató un trabajador, buscan que el Concejo apruebe una resolución que inste a “que ni la provincia ni el municipio compren vehículos a General Motors” como medida de rechazo a suspensiones y despidos.

“La empresa con este ataque busca flexibilizar las condiciones de trabajo y también justificar y meter presión para conseguir que les saquen impuestos y conseguir subsidios. Pero esta vez la jugada les está saliendo en contra, porque venimos teniendo el apoyo de organizaciones políticas, de la izquierda. Nosotros queremos que toda esta fuerza sirva para que este acuerdo ilegal se caiga” finalizó el trabajador.