El festival anti-represivo por justicia por Franco Casco fue de las acciones más masivas del movimiento estudiantil en este año. ¿Cómo seguimos? ¿Cómo llegamos a cientos y miles para organizarnos contra la represión y la criminalización a la juventud y los trabajadores?
Romina Faccioli Redacción LID Rosario
Viernes 14 de noviembre de 2014
Éste miércoles los militantes de la Juventud del PTS organizamos un festival por justicia para Franco Casco. Además de la familia de Franco, se sumaron murgas, bandas, trabajadores de la cultura que fueron esenciales para convertirlo en una gran jornada. Participaron cientos de jóvenes y muchos de ellos dejaron su opinión en otra nota que puede leerse en esta sección, titulada “Voces de la juventud por Franco Casco”. Este fue un modesto aporte que se suma a las amplias movilizaciones que se vienen realizando desde que el caso tomó estado público.
Desde el primer al último participante del festival expresaban que cada uno desde su lugar quería sumarse y aportar en la lucha por justicia por Franco, que no querían quedarse callados ante el hostigamiento y la represión tanto de la policía santafesina como de la gendarmería nacional en los barrios de Rosario. Todos nos emocionamos hasta las lágrimas ante las palabras de una de las hermanas de Franco que subió al escenario a agradecernos por lo que estábamos haciendo, en esos momentos por mas que fue una jornada colorida y alegre se nos hacía a todos un nudo en la garganta y gritábamos bien fuerte que Franco estaba presente ahí, en cada uno de nosotros y que todos sabíamos que fue la policía la responsable.
Junto a las marchas en apoyo al paro de docentes universitarios, el festival antirrepresivo fue de las actividades más masivas del movimiento estudiantil en el año. La bronca de jóvenes murgueros, artistas, músicos, poetas barriales y estudiantes ante la impunidad policial en la desaparición y posterior asesinato de Franco Casco pone de manifiesto que en Rosario está planteado profundizar la coordinación y organización de un movimiento juvenil antirrepresivo que salga a denunciar en las calles la complicidad policial, judicial y política en la criminalización de la juventud y los trabajadores.
Para que este movimiento tenga una organización sólida, son claves los centros de estudiantes. Por un lado los secundarios: hay cientos de escuelas que están en el centro de los barrios populares donde la policía y la gendarmería cometen atrocidades diarias. Los centros de estudiantes secundarios junto con los docentes de AMSAFÉ Rosario están llamados a cumplir un importante rol. También los centros de estudiantes terciarios y universitarios. En el caso de la Universidad, es preciso aprovechar la posibilidad de organizarse libremente en las Facultades, donde no te puede perseguir la policía ni la gendarmería, para salir a las calles, para multiplicar las movilizaciones y las iniciativas como el festival.
La bronca que tenía cada uno de los compañeros que participaron del festival, así como todos los que participaron de las marchas por Franco Casco, son la chispa que puede permitir organizar un poderoso movimiento estudiantil. Solo en la UNR hay 70.000 estudiantes: es un terreno en disputa, porque diariamente las autoridades universitarias y los medios de comunicación hacen política para que los estudiantes no se unan a los trabajadores y sectores populares, por ejemplo, haciendo campañas a favor de la criminalización de la pobreza.
Pero si los cientos de militantes de la izquierda que somos parte de cada Facultad, si las conducciones de los centros de estudiantes y si la militancia social y barrial que proviene en su mayoría de la universidad nos abocamos a dar esta pelea aula por aula ¿A cuántos compañeros podemos convencer? ¿No podríamos llegar a cientos al menos que se organicen en los centros de estudiantes, con asambleas, para votar actividades como el Festival? Desde la Juventud del PTS realizamos este festival como un modesto aporte, pero pensamos que iniciativas de este tipo no deberían ser promovidas solo por una agrupación sino por el conjunto de la militancia y de los estudiantes independientes que toman partido por Franco Casco y por todos los jóvenes asediados por la policía.
Si hubiera cientos de estudiantes que coordinan cortes, festivales, que hacen alto bardo en la ciudad ante cada hecho como el asesinato vil de Franco, o para apoyar a los trabajadores como los jóvenes obreros de Liliana, o los del Puerto de Rosario que sufren ataques de patotas sindicales ¿No empezaría a pagar costos políticos de una vez por todas este gobierno corrupto y narco del Partido Socialista que sostiene y ampara a la policía asesina? Además de continuar participando en las marchas y acciones que proponga la familia de Franco, tenemos este apasionante desafío: ganarnos a más y más compañeros estudiantes para esta enorme pelea.
Por último, los militantes de la Juventud del PTS nos estamos preparando para viajar junto con jóvenes estudiantes y trabajadores de la ciudad al acto que impulsamos este 6 de diciembre en el estadio de Argentinos Juniors. Allí queremos expresar también esta pelea contra la impunidad y la represión, no solo en nuestra ciudad sino en todo el país, junto con los trabajadores de Lear que enfrentan la represión de la gendarmería, los jóvenes de los centros de estudiantes que luchan por justicia para Luciano Arruga y muchos más. Porque apostamos a ser una multitud, para que el Frente de Izquierda exprese la fuerza de los trabajadores, las mujeres y la juventud.