Desde 1990, cada 21 de Junio se conmemora este día. Pero… ¿qué se aprende en las escuelas?
Miércoles 22 de junio de 2016
En 1990, la Red de Educación Popular Entre Mujeres (REPEM), reunida en Paraguay, declaró el 21 de junio como Día Internacional de la Educación No Sexista. En este mismo sentido, la Plataforma sobre Educación de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing cinco años más tarde, proclamó del derecho de las mujeres -en particular, las pertenecientes a los sectores populares de América Latina y el Caribe- a una educación democrática, libre de estereotipos, que no refuerce la discriminación femenina en el mundo del trabajo, la familia y los espacios públicos.
¿El sexismo desapareció de las escuelas?
Desde aquel entonces, mucha agua pasó bajo del puente. En Argentina, junto con la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género, se sancionó la Ley de Educación Sexual Integral (ESI). Si bien el contenido de ésta última es progresivo, no encuentra su aplicación en todas las escuelas, sobre todo en provincias donde tiene una fuerte incidencia la Iglesia Católica. El kirchnerismo, de hecho, le regaló a esta institución el artículo n°5 de la ley donde se plantea “la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros”.
A su vez, en muchas escuelas rigen “códigos de vestimenta”, los cuales se desprenden de la ley 223 –votada bajo presidencia menemista en 1999- que regula el “Sistema Escolar de Convivencia”.
Hoy en día, estos códigos le niegan el ingreso a las instituciones educativas a las estudiantes que llevan polleras, calzas, vestidos o musculosas. Las autoridades se justifican, planteando que ese tipo de indumentaria sería “provocativa”. En el último año, hemos visto procesos de movilización y asambleas en distintos colegios secundarios, donde centenares de adolescentes cuestionaron esta normativa retrógrada. Tal es el caso de la toma del Colegio Carlos Pellegrini o el “pollerazo” del Norma
La escuela es una herramienta potente, que permite a las clases dominantes una transmisión de creencias, ideologías y valores. Es formadora de subjetividades y reproductora de todas las ideas que se quieran fomentar y conservar.
Fueron miles las jóvenes y adolescentes que participaron de la enorme movilización del #NiUnaMenos e impusieron comisiones de género en sus escuelas. Allí discuten sobre acoso callejero y la violencia machista, y cómo pueden organizarse para combatirlos. El derecho al aborto, la falta de educación sexual, la persistencia de los códigos de vestimenta y los maltratos a las mujeres dentro de las instituciones, son otros de los temas que abordan. Estas estudiantes forman parte de una generación que se levanta contra el orden establecido y muestra un camino de lucha.