En la Comisión del Trabajo se aprobaron distintas indicaciones de la Reforma Laboral, entre ellas el fin de los grupos negociadores y la titularidad sindical. La nueva Mayoría muestra sus primeras grietas y surgen señales de una nueva cocina en el Senado para moderarlas.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Jueves 7 de mayo de 2015
Las indicaciones aprobadas y el rechazo de la derecha
La Comisión de Trabajo de Diputados aprobó este lunes el artículo 303 del proyecto de reforma laboral -con las indicaciones del gobierno sobre el proceso de negociación colectiva. Con esto, el contrato colectivo se limita al acuerdo entre los empleadores con uno o más sindicatos, y dejando fuera a los grupos negociadores.
También se aprobó el artículo 304 sobre el derecho a huelga en las empresas en las que el Estado tenga participación.
Igualmente fueron aprobados los artículos 306 sobre los pactos de jornadas especiales de trabajo y 308 sobre los plazos para que las PYME puedan negociar colectivamente.
La derecha votó en contra y fue más lejos. El diputado UDI Patricio Melero declaró que hará reserva de constitucionalidad, puesto que, argumentó, el artículo 303 vulneraría el principio de libertad sindical establecido en la Constitución Política.
Con relación al artículo 304, la derecha pidió al gobierno aclarar si las empresas que entregan servicios esenciales a la población como el Metro de Santiago van a tener derecho a huelga sin reemplazo, o van a ser declaradas firmas estratégicas.
Pero el debate irá en aumento, con la Nueva Mayoría dividida.
Anuncios de una nueva cocina en el Senado
La Nueva Mayoría comienza mostrar signos de división. Aunque se preveía que habría unidad en la votación del proyecto, senadores de la Democracia Cristiana anuncian sus reparos.
El padre de la “cocina del Senado” cuando se discutía la reforma tributaria que logró moderarla, anuncia que haría lo propio con la reforma laboral. El senador DC Andrés Zaldívar rechazó las indicaciones de Diputados porque irían más allá del programa del Gobierno.
La bancada de Diputados insiste en agregar nuevas indicaciones como aumentar el piso mínimo de la negociación colectiva según la inflación, introducir la negociación por rama, limitar la definición de servicios mínimos para asegurar el derecho a huelga y modificar o directamente eliminar los pactos de adaptabilidad.
Otro senador DC, Ignacio Walker, declaró que “hay que evitar un escalamiento conceptual en torno a la reforma laboral”. Y agregó que también rechazan la eliminación del concepto de huelga pacífica y reducir las sanciones a los dirigentes sindicales.
El senador Andrés Zaldívar (DC) declaró que “vamos a respaldar al gobierno en su compromiso inicial. No vamos a ir ni más allá, ni menos”.
Su par la senadora también DC Carolina Goic planteó que “las indicaciones no van más allá de lo planteado en el programa de gobierno”.
Un debate álgido que probablemente no pueda cerrarse en el plazo auto-impuesto por el Gobierno de aprobarlo para el 31 de agosto.
La movilización de los trabajadores y sus sindicatos que comenzó con los paros de portuarios el 17 de marzo, el paro de los sectores estratégicos del 21 de abril, los anuncios de nuevas movilizaciones del 1º de mayo, son el único camino que queda ante el anuncio de una nueva cocina en el Senado.