Las divergencias surgieron por un Manifiesto que la dirección mayoritaria del PSOL firmo junto al PT y otros partidos, y por la candidatura presidencial de Guilherme Boulos.
Sábado 10 de marzo de 2018 11:42

La primera crítica unificada de sectores del partido está relacionada con la firma por parte del Presidente de la Fundación Lauro Campos, vinculada al PSOL, del Manifiesto “Unidad para reconstruir Brasil”, una plataforma programática que también fue firmada por representantes del PT, PCdoB e incluso por partidos abiertamente burgueses como el PDT y el PSB. Amplios sectores, incluyendo diversas corrientes políticas, dirigentes del partido y parlamentarios, rechazaron la iniciativa con [críticas metodológicas y de contenido.
El lanzamiento de la precandidatura de Guilherme Boulos (dirigente del Movimiento de Trabajadores Sin Techo), también generó muchas objeciones, sobre todo el saludo de Lula a su postulación. Referentes de la corriente interna Movimento Esquerda Socialista (MES), como Luciana Genro y Sâmia Bonfim dieron la bienvenida a la afiliación de Boulos, pero desaprobaron el contenido de su candidatura. Plinio de Arruda Sampaio Jr, profesor de la Unicamp y también precandidato a la presidencia por el PSOL, se posicionó abiertamente en contra, así como otras corrientes internas y referentes del partido como Renato Cinco, concejal de Río de Janeiro.
Los precandidatos a presidente por el partido se reunieron el 07 de marzo, por primera vez, en la ciudad de Rio, para realizar un debate entre candidatos, lo que también generó fuertes críticas por los métodos utilizados por la dirección mayoritaria del partido, ya que hay sectores que ven como burocrática la postura de apoyarse solo en la resolución del congreso de diciembre, en que más del 70% del partido votó por la definición de la candidatura en una conferencia electoral que se llevará a cabo este sábado 10. El debate expresó posiciones encontradas sobre diversos temas, en especial sobre qué relaciones establecer con Lula y el PT.
Una minoría del partido reivindica que serían necesarios debates previos para definir el candidato y votación amplia en la base del partido. Estos sectores incluso organizaron un acto impulsando la candidatura de Plinio Jr. el viernes 9 en San Pablo.
Para el Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT) de Brasil, el contenido de estos debates revela la crisis de un partido que es ampliamente reconocido como un partido a la izquierda del PT y se reivindica socialista, pero presenta un programa básicamente reformista, que no apunta a una ruptura con el capitalismo, sino que busca reeditar el "PT de sus orígenes" con un programa democrático y popular - pero sin su base obrera - o repetir las experiencias internacionales, como Syriza y Podemos, que ya demostraron su fracaso estratégico.
Se trata de una expresión de la orientación de privilegiar la actuación parlamentaria-electoral en detrimento de la lucha de clases, de la resistencia a los ataques del gobierno y de la burguesía, y de la construcción de una alternativa política con influencia de masas que supere al PT por izquierda. La plataforma Vamos, lanzada en agosto del año pasado y aceptada por varias corrientes del partido, es una consolidación de este programa pequeño-burgués. Sin embargo, ahora hay un claro salto cualitativo en la disputa de los rumbos del partido con el Manifiesto firmado junto al PT y el PCdoB, y con partidos abiertamente burgueses como el PSB y el PDT, que busca una confluencia programática.
A la vez, si el aval de Lula a la candidatura de Guilherme Boulos permanece en la línea expresada en el vídeo de apoyo que se proyectó durante el lanzamiento, eso posiciona al PSOL como quinta pata del petismo. Esto se encuadra con el programa delineado por el Manifiesto de febrero, que entre otros puntos pretende "mantener bajo control la deuda pública, asegurar el equilibrio fiscal del Estado", es decir, el mismo esquema neoliberal de desvío del presupuesto público al gran capital. No es un problema menor que gran parte de los sectores del PSOL que de manera acertada critican a estas políticas, aunque nunca presentaron un proyecto claramente alternativo al PSOL, representen justamente al ala que, de diferentes formas, apoyó el golpe institucional de 2016.
Desde el MRT creemos que es necesario luchar por un programa anticapitalista, revolucionario y de los trabajadores, para construir una alternativa que supere al PT por izquierda, para enfrentar el golpe, a la derecha y a los capitalistas.