Alicia Navarro, directora de una escuela de Villa Lugano, envía su apoyo y solidaridad a las y los trabajadores precarizados que se movilizaron este jueves en el centro porteño, visibilizando sus reclamos por mejoras en sus condiciones laborales y salariales.
Viernes 15 de mayo de 2020 17:53
Este jueves desde las 11 en el Obelisco cientos de trabajadores y trabajadoras precarizadas y del sector informal estuvieron en el Obelisco visibilizando su situación. Contratos basura (en el mejor de los casos), nulos derechos laborales ni representación sindical de ningún tipo y sin medidas de seguridad e higiene provista por sus empleadores en el marco de la pandemia abierta por el Covid-19, decidieron organizarse y alzar su voz.
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Por su parte, docentes desde las escuelas realizaron una nueva entrega de bolsones alimentarios, insuficientes y sin aporte de nutrientes necesarios para la correcta alimentación de las y los pibes de las escuelas públicas. Una vez más el Gobierno de la Ciudad desconoció los fallos favorables ante el amparo colectivo presentado por las diputadas porteñas Myriam Bregman y Alejandrina Barry.
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Hoy durante una nueva entrega de “canastas alimentarias”, Alicia Navarro Palacios, directora de una escuela en el Polo educativo de Villa Lugano, dejó su mensaje de solidaridad a esos trabajadores y trabajadoras que hoy visibilizaron en las calles sus pésimas condiciones laborales, organizados en la Red de Precarizadxs.
En diálogo con la izquierda Diario, Alicia expresó: “Las familias de los y las pibas de nuestras escuelas viven hacinados, con cortes de servicios. Además, no tienen ingresos fijos, viven de changas. Están precarizados, les bajaron el sueldo o fueron despedidos. Hoy los jóvenes que dejan la vida en la moto o en las bicis, trabajando para las aplicaciones, en casas de comidas rápidas, en call centers o como empleadas domésticas, empiezan a organizarse en la Red de Trabajadores Precarios haciendo una acción en este momento en el Obelisco. Enviamos toda nuestra solidaridad, porque no podemos naturalizar sus condiciones laborales. Apoyamos que salgan a luchar por salarios dignos y elementos de seguridad e higiene”
Muchas de las familias de los y las estudiantes de las escuelas públicas de la Ciudad son trabajadores precarios, que en el marco de la cuarentena se ven imposibilitados de salir a trabajar y por ende abastecer a sus familias se vuelve una tarea difícil de cumplir. Es por esto, que una de las exigencias de los y las trabajadoras precarias que hoy se manifestaron es un salario de emergencia no menor a 30 mil pesos para paliar la situación económica durante el aislamiento social obligatorio. Además, se pronunciaron por el real cumplimiento de la prohibición de despidos, suspensiones y rebajas salariales. Para poder solventar los salarios de cuarentena el diputado por el PTS en el Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, presentó ayer un proyecto en el Congreso para cobrar impuestos a las grandes fortunas. Ni la oposición ni el oficialismo dieron lugar siquiera a discutir el proyecto de ley, dejando en claro que los costos de la crisis van a recaer sobre las espaldas del pueblo trabajador.
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Los precarizadxs nos muestran que la resignación no es una salida. La organización desde abajo de las y los trabajadores pone sobre la mesa un cuestionamiento profundo a sus condiciones laborales y de vida, donde no están dispuestos a seguir siendo carne de cañon de los sectores empresariales, apoyados por la desidia del gobierno y las direcciones sindicales.