Con Milani impune y en funciones como jefe del Ejército, ayer se realizó la inauguración del Sitio de Memoria en la ex ESMA, con un acto oficial en el que el discurso central fue dado por la Presidenta de la Nación.

Alejandrina Barry @Barry__Ale - Dirigente del CeProDH e hija de desaparecidos
Miércoles 20 de mayo de 2015
La ESMA fue el mayor centro de detención y exterminio en la Argentina por el que pasaron alrededor de 5000 compañeros detenidos desaparecidos. El nefasto llamado grupo de tareas 33/2, además de practicar las torturas, asesinatos, desapariciones de compañeros en nuestro país, eran los encargados de los secuestros y asesinatos en el exterior.
Soy querellante en la causa ESMA, por el asesinato y desaparición de mis padres, pero además por mi secuestro en Uruguay. Un operativo conjunto entre la marina argentina y los militares uruguayos. A su vez soy querellante contra los empresarios de Editorial Atlántida, que junto a este grupo de tareas, encabezado por el Tigre Acosta, orquestaron una operación de propaganda desde sus páginas para legitimar el terrorismo de estado. A los 3 años de edad me secuestran los marinos de la ESMA, me toman fotografías que después publican junto a notas de opinión, mostrándome como víctima de mis padres que me abandonaron. Notas que por supuesto reivindica el rol de los militares en el asesinato de mis padres y el resto de los militantes.
Una causa que llevó años de lucha poder presentarla, porque todas las pruebas son aportadas por declaraciones de los sobrevivientes, documentación que pudimos obtener en Uruguay, y ni una sola prueba aportada por el estado Argentino.
Por todo esto, ante la apropiación del gobierno de este centro de detención, y su discurso de seguir erigiéndose como los responsables de los logros en materia de derechos humanos, no puedo dejar de expresar que la frase elegida por la Presidenta “"Somos un ejemplo en el mundo en materia de derechos humanos", es, como mínimo, una hipocresía.
Cómo se puede hablar de ‘ejemplo en materia de derechos humanos’ cuando el jefe del Ejército, encumbrado por el gobierno de Cristina, está imputado como activo represor de la última dictadura. Las pruebas fueron presentadas, antes de ser ascendido a jefe del Ejército, por familiares y sobrevivientes.
Sin embargo el gobierno desoye a los familiares y personalidades destacadas de los derechos humanos.
¿Ejemplo en materia de derechos humanos? si debajo de Milani hay miles de genocidas que continúan en funciones en la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea.
Más allá del discurso, el peso político está en que sostienen un genocida en lo más alto del poder como una señal de impunidad. Señal que ha leído la justicia cómplice que avanza en dictar faltas de mérito y sobreseimientos a los responsables civiles del genocidio, como los últimos fallos a favor de Blaquier, Massot del diario la Nueva Provincia, Ernestina Herrera de Noble y Botinelli en el caso de Editorial Atlántida.
Otro de los ejes de su discurso fue plantear que depositaba en los 40 millones de argentinos la responsabilidad de defender la memoria y los derechos humanos. Lo que es verdad es que ninguno de los candidatos a sucederla va a tener alguna política en este sentido. Macri y Massa han abonado siempre la política de impunidad y reconciliación con las Fuerzas Armadas, pero lo mismo puede decirse del propio candidato presidencial Daniel Scioli, quién se ha opuesto en su momento a la anulación de las leyes de impunidad y hoy coincide en la defensa de Milani al frente del Ejército. Gobernando una provincia con los mayores índices de represión y asesinato a los jóvenes por parte de sus fuerzas de seguridad.
Lo que también es verdad, y habría que responderle a la Cristina Fernández, es que la responsabilidad de la lucha por la memoria y juicio y castigo a los culpables, siempre estuvo del lado del pueblo. Fueron década de lucha de organismos de derechos humanos, independientes del Estado, que junto con los familiares, sobrevivientes, los trabajadores y la juventud se han movilizado por décadas para impedir la impunidad. Que hoy haya 500 genocidas condenados solo puede explicarse por esa enorme lucha. Los juicios pueden llevarse adelante por los testimonios de los sobrevivientes y los familiares, el estado Argentino con ningún gobierno incluído el actual, ha abierto los archivos de la represión. Los nombres de quienes cumplieron
funciones en los centros clandestinos de detención como elemental.
Esta responsabilidad tenemos claro que va seguir estando de nuestro lado, redoblando la pelea en las calles, por encarcelar a todos los genocidas como Milani. Vamos a redoblar la lucha para impedir que continúe lo que ya está pasando con los juicios que se van desvaneciendo, avanzando en la impunidad y la política de reconciliación nacional. Así como nuestra responsabilidad en la pelea cotidiana contra la represión actual a los trabajadores y la juventud.
Este es nuestro compromiso que nunca dejaremos de pelear.

Alejandrina Barry
Diputada de la ciudad por el PTS-FITU