El mismo día en que miles de mujeres salimos en todo el país a marchar por nuestros derechos, a exigir basta de violencia hacia la mujer y no más femicidios, dos hombres asesinaron a sus parejas.

Pamela Contreras Valparaíso, Chile

Lilith Herrera Activista trans
Miércoles 9 de marzo de 2016
El primer caso es el de Amelia del Carmen García, una mujer de 40 años, empleada de casa particular y madre de cuatro hijos, quien fue asesinada por su pareja, Juan Cornejo, en la comuna de Paredones, región de O’Higgins. Cornejo le propinó varios cortes de chuchillo, uno de los cuales fue en su cuello, provocando su muerte.
Esa misma mañana Amelia había presentado una denuncia en Carabineros contra su pareja.
El segundo femicidio se produjo en la IX Región de La Araucanía, en las cercanías de Renaico, cuando un hombre llamado José Arriagada de 49 años asesinó a su esposa, Nely Leighton, de 45 con un hacha, para quitarse la vida posteriormente.
Estos caso se suman a los 7 femicidios ocurridos en lo que va del año. Ya son 9 mujeres, y se están investigando otros dos casos, en que parejas o ex parejas las asesinan, quedando al descubierto que vivimos en una sociedad donde matar a mujeres se ha vuelto un ejercicio habitual, siguiendo el correlato de toda una educación y estructura de sociedad machista y misógina.
Es claro que las leyes no nos protegen a nosotras las mujeres, no lo harán, porque los mismos parlamentarios que se oponen al derecho de toda mujer a decidir sobre su cuerpo, son los que las dictaminan.
Desde Pan y Rosas, denunciamos estos nuevos femicidios y llamamos a todas las organizaciones feministas y de mujeres a impulsar una gran campaña por ¡Ni una menos! Es necesario organizarnos en nuestros trabajos, lugares de estudio y en donde estemos, para levantar un gran movimiento de mujeres trabajadoras, estudiantes, pobladoras, que permita poner en la palestra, a nivel nacional, estas discusiones, problemas y agresiones; apostando a cambiar el sentido común, a no educar a princesas sumisas ni indefensas, ni machitos agresivos, sino que a erradicar toda práctica machista que agreda a una mujer y termine condenándola a una muerte brutal.