Más mujeres despedidas en el DIF. Tras 12 años de servicio al DIF-CDMX, despiden a Diana Romo, maestra de música del extinto programa Niñ@s Talento y madre de dos pequeños.
Viernes 20 de septiembre de 2019
El 18 de septiembre fue negado su contrato a la maestra de música Diana Romo, a pesar de haber trabajado con normalidad más de la mitad del mes, argumentando que faltó días. Sin embargo, ella se comunicó en tiempo y forma con sus jefes inmediatos reportando que sus hijos estaban enfermos, incluso propuso poder mandar una suplente para cubrir sus clases, mismo que ella pagaría pero ninguno le contestó. Pese a que no cuenta con ninguna prestación básica como es el seguro social, ella cuenta con comprobantes médicos y ahora el DIF, quien es garante del Desarrollo Integral de Familia, está por quitarle el sustento para su familia por ser madre y tener que cuidar a sus hijos.
“Yo cuento con los justificantes médicos y estoy en espera de que alguien me de una respuesta concreta porque mi contrato está en calidad de congelado, según me informó la contadora Jamani en Capital Humano del DIF. Al parecer no estaba muy empapada de mi tema y dijo solo le dieron esa indicación. Nadie se muestra con la facultad, capacidad o interés de atender mi caso. Me doy cuenta de que al sistema integral para la familia DIF no vela por las necesidades básicas de sus familias de trabajadores ni de sus hijos”.
El DIF-CDMX se ha caracterizado en el último periodo por ser una institución que viola los derechos humanos y laborales de sus trabajadores. Éstos soportan inestabilidad laboral, el hostigamiento, malas condiciones laborales y la reducción salarial que se les aplicó en el mes de febrero y se han manifestado y organizado por un trabajo digno.
Es el caso de la maestra Diana Lucero Romo Paulín quien ha sido trabajadora del DIF CDMX desde hace 12 años impartiendo clases de música en el programa Niñ@ Talento, mismo que la nueva administración desechó con la mano a la cintura y dio inicio a los cursos que se imparten con el nombre de Aprende y Crea DIFerente.
La maestra Diana Romo nos cuenta cuál ha sido su experiencia en el DIF-CDMX y que, al igual que muchos trabajadores, lo que le apasiona es contribuir al aprendizaje de Niñas, Niños y Adolescentes vulnerables. Inclusive ponen dinero de su bolsillo para garantizar material.
“Durante todo este tiempo han pasado por mi aula cientos de niños, los cuales germinaron el gusto por las artes e incluso algunos descubrieron desde su temprana edad su vocación por la música. Toda esta parte de mi experiencia como trabajadora en el DIF ha sido lo que, de alguna manera, me sostuvo motivada a seguir adelante, a pesar de las condiciones bajo las cuales he tenido que padecer el maltrato y acoso del sistema."
A pesar de recibir 6 mil pesos al mes durante los 12 años de servicios, sin prestaciones mínimas como seguridad social, en el mes de febrero de este año se le redujo el salario, primero en un 25%. Tras movilizarse, se estableció que la reducción quedaría en un 3% con el pretexto de la “austeridad republicana“, cuando la directora Esthela Damián se aumentó el 5.7% ganando con prestaciones más de 150 mil pesos al mes.
“Con este ingreso he tenido que sostener no solo a mi familia si no, en repetidas ocasiones, invertir en materiales para la impartición de mis clases. Estos van desde lápices, borradores y marcadores hasta instrumentos musicales como teclados. Incluso en mi centro de trabajo fui víctima de robos de los instrumentos que compré y nadie se hizo responsable.”
La mayoría de personal que entra a laboral al DIF-CDMX lo hace con contratos de simulación como honorarios y servicios profesionales.
“Debido a la falta de derechos, que se nos niegan producto de la contratación, es que somos amenazados y obligados a asistir a cubrir eventos de carácter político que nada tienen que ver con nuestras actividades como maestros en aula y en horarios que no nos corresponden", dice Diana.
"Por ejemplo, hemos tenido que ir a hacer valla para recibir al [entonces] jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera desde las 6 de la mañana en su informe de gobierno o llenar el Auditorio Nacional para actos de otros programas como "Bebé seguro". Nos utilizaron también como acarreados en un informe de Mario Delgado en el Monumento a la Revolución; a repartir agua a los peregrinos, barrer calles , atender a la caravana de migrantes; hacerla de vigilantes velando toda la madrugada para proteger las carpas en el Zócalo que serían ocupadas para algún evento político al día siguiente. Cuando fue el sismo en 2017 nos llamaron como brigadistas sin ningún tipo de preparación en materia de protección civil”, cuenta la maestra.
Las mujeres trabajadoras no somos prioridad para el DIF-CDMX
El 60% de los despidos en el DIF-CDMX son mujeres, muchas son el sostén de su familia y tienen hijos o están embarazadas, como es el caso de Alejandra Sepúlveda, quien fue despedida con 3 meses de embarazo por denunciar a precariedad laboral. Flora Aco y Ameyali Mancilla fueron despedidas por las mismas razones.
La maestra Diana Romero relata cómo es ser una mujer trabajadora en el DIF. Cuenta que cuando se encontraba embarazada fue obligada a ir a eventos políticos para poder preservar el trabajo, pese que las autoridades sabían que su embarazo era de alto riesgo y que no tenía seguridad social.
“En este sentido padecí mucho ya que al no contar con seguridad social ni ninguna clase de consideración a causa de la falta de garantías laborales, yo me tuve que presentar a trabajar hasta dos días antes del nacimiento de mis hijos, en condiciones físicas muy delicadas e incómodas, aún cuando el trabajo con niños requiere de mucho esfuerzo físico y mental."
"El único "apoyo " con el que pude contar por parte de mis autoridades en mis dos partos fue el permiso de faltar estrictamente un mes, pero mandando suplente y pagando su sueldo de mi bolsillo, a pesar de que en el nacimiento de un niño es cuando más necesario se vuelve el ingreso económico en la familia. Y es que además, durante mis dos embarazos tuve que pagar consultas, estudios y medicamentos con particulares y cada vez que tenía necesidad de faltar a mi trabajo para atenderme tenía de igual manera que pagar suplencias.”
No dejemos que este tipo de violaciones sigan, los trabajadores tenemos que estar organizados y así poder conquistar plenos derechos laborales, les invitamos a sumarse a la campaña #QueremosTrabajoDigno.
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