Fue mediante un decreto que regirá a partir de hoy hasta diciembre del 2018.
Lunes 12 de diciembre de 2016
Fue publicado ayer en el Boletín Oficial. Se trata del decreto 1249 que declara la “emergencia nacional en adicciones”, firmado por el presidente Mauricio Macri, jefe de Gabinete Marcos Peña y la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley.
Amparado en un decreto anterior (N° 228/2016), al cual se refieren afirmando que “evidenció la decisión del Estado Nacional de combatir el narcotráfico con el máximo rigor, y sus consecuencias gravosas en relación a la salud de los ciudadanos”, es que lanzan esta nueva medida que, según lo publicado, busca "atender al abordaje integral de las adicciones, teniendo como ejes su prevención y tratamiento, así como la inclusión social de aquellas personas que se encuentran afectadas por esta problemática".
Desde las primeras horas de ayer, la noticia fue bien recibida por la Iglesia Católica que había solicitado dicha acción en los inicios del mes de noviembre a través de la Comisión Pastoral de Adicciones y Drogadependencia.
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No es casualidad que la declaración de emergencia salga a pocas semanas de que se logró la sanción en Diputados a favor del uso del cannabis medicinal. Mientras que en los artículos publicados en el boletín buscan mostrarse preocupados por lo relacionado a la salud, el proyecto aprobado en el congreso no incluye la legalización del autocultivo. Sin la posibilidad de cultivar sus propias plantas, no hay respuesta inmediata para aquellos que necesitan hacer uso medicinal del cannabis en lo inmediato. El debate sobre el autocultivo, la legalización y regulación del cannabis para todos sus usos. está más que abierto y cuenta con un gran apoyo como se expresó en la reciente movilización del 7 de diciembre.
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Que continúe su prohibición, no hace más que favorecer a los narcotraficantes y las redes que tejen con el poder político y las fuerzas represivas del Estado. Haciendo eje en el uso, se busca poner el ojo sobre la juventud y usuarios de las distintas drogas, y no en el narcotráfico.