Gerardo Morales necesita un voto para hacer aprobar su proyecto de reforma de la constitución. El PJ jujeño sostiene que rechaza la reforma, sin embargo, el voto que necesita el Gobernador saldrá de una o un diputado de sus propias filas. Se trata de preservar los negocios de Rivarola tratando de hacer un “control de daños”. La izquierda la única fuerza política consecuente en su rechazo.
Viernes 23 de septiembre de 2022 22:17

Cuenta el Nuevo Testamento que llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los apóstoles y les dijo «Yo tenía gran deseo de comer esta pascua con vosotros antes de padecer. Porque os digo que ya no la volveré a comer hasta que sea la nueva y perfecta Pascua en el Reino de Dios, porque uno de vosotros me traicionará».
En el caso del PJ jujeño no llegó a ser una cena, pero si hubo un encuentro entre sus principales dirigentes el pasado lunes. Entre ellos y ellas, el presidente del partido, Rubén Rivarola, auspició de un Jesús pero al revés.
Allí Rivarola llegó a un acuerdo que suscribieron otros dirigentes para que finalmente el PJ rechace formalmente de palabra la reforma (cuestión que hizo saber la ex diputada Liliana Fellner en la Legislatura el martes pasado) para luego entregarle un “judas” a Morales.
O sea, Rivarola no anunció quien lo iba a traicionar a él y al PJ, sino que él –y en complicidad con el resto- se iban a encargar de armar a un “traidor” que le de el voto que necesita Morales para aprobar la reforma de la constitución. Y a la vez, no caiga la sociedad de negocios entre él y el Gobernador.
En el relato bíblico fue Judas el Iscariote el que traicionó a Jesús entregándolo al ejército del emperador romano Herodes. En el caso del PJ jujeño hay varios nombres y apellidos para ocupar el rol de Judas, con el pasar de los días se conocerá a él o la que lo ocupe.
Si nos guiamos por la biblia debería ser el que le dio el beso a Rivarola al finalizar la reunión del martes pasado o el primero que se fue del encuentro donde Rivarola emuló una foto como si fuera la última cena junto a cuarenta legisladores, intendentes y comisiones junto al jefe de gabinete Juan Manzur.
La otra es tomar como guía la genial obra de arte del genial pintor italiano, Leonardo da Vinci (L´ultima Cena, 1495-1948), y mirando de frente el cuadro ubicar el lugar de Judas que se encontraba a la izquierda de Jesús en un tercer lugar. En este caso sería la diputada provincial Valeria Gomez. Pero bueno, a esta altura, falta esperar y ver o, quien lo desee, sentarse y rezar mientras se ejecuta una traición acordada.
Otros dentro del PJ chillan por esta inminente traición pero siguen apostando al mismo partido. Son fieles de un peronismo que no tendrá ni su primera, ni su última traición. Gran parte de la clase trabajadora viene de una gran defraudación que es la del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner que no solo no devolvieron la heladera llena (que vació Macri), sino que se unieron para que Massa haga todo el ajuste doloroso que exige el FMI.
La izquierda del FITU es la única fuerza política que rechaza sin doble juego la reforma de Morales, por represiva, antipopular y buscar la re releección de Morales. Pero también con fundamentos para pelear por una asamblea realmente democrática donde se puedan discutir todos los problemas del pueblo trabajador como parte de una pelea de fondo por terminar con la Jujuy de los poderosos.