La situación del sistema Público de Salud está en el centro del debate de la campaña tanto del MPN como del Frente para la Victoria. Ambos partidos hablan, critican, se cruzan en debates, prometen, se sacan fotos recorriendo hospitales como si sus partidos, que gobiernan desde hace 50 años la provincia y 12 el país, no fueran los responsables de la situación de vaciamiento y destrucción de la salud pública.
Julieta Katcoff Secretaría de las Mujeres Hospital Castro Rendón
Miércoles 25 de marzo de 2015 11:55
Gutiérrez, candidato a gobernador y Caparrós, candidato a legislador provincial del MPN, contra las críticas del Frente para la Victoria, afirman que sistema de salud neuquino “fue, es y será un ejemplo para todo el país”, sostienen que han “sumado 1700 agentes entre profesionales, técnicos y auxiliares” y que “están proyectados y en obra los hospitales de San Martin de los Andes y Añelo” y “estudian la posibilidad de trasladar el hospital Castro Rendón hacia otro punto de la ciudad donde construirán un nuevo centro de Salud de alta complejidad”.
La propaganda oficial contrasta con la realidad de que viven los trabajadores y la población que se atiende en hospitales vaciados y desmantelados por 50 años de gobierno del MPN.
Lo único que es un ejemplo para todo el país, es la calidad de atención a la población que el equipo de salud brinda cotidianamente a pesar de los graves problemas de infraestructura, falta de personal, insumos y aparatología.
Dicen que incorporaron más de 1700 agentes, pero la realidad es que el sistema público no cuenta con médicos especialistas en reumatología de adultos, hepatología, gerontología, cirujanos de cabeza y cuello, sólo hay un neurólogo y un gastroenterólogo en toda la provincia. Faltan en todos los servicios y en todos los hospitales enfermeros, auxiliares, técnicos y operativos y los que fueron incorporados fueron producto del reclamo y la lucha de los trabajadores. Todo esto afecta no solo a la salud de los trabajadores y trabajadoras, que prestan servicio recargados por la falta de personal sino que afecta la calidad de atención a la población que a veces tienen que esperar meses para conseguir un turno.
Dicen valorar a los “8 mil trabajadores de salud, que los 365 días del año las 24hs, trabajan con compromiso” pero ninguno habla de la necesidad de declarar insalubre el trabajo hospitalario que reclaman los trabajadores cansados de ver a sus compañeros enfermarse crónicamente o morirse antes o inmediatamente después de jubilarse, dejando su vida en el hospital por las extenuantes jornadas de trabajo, los horarios rotativos, la exposición a situaciones de violencia y estrés emocional.
El proyecto de trasladar el Hospital Castro Rendón es un poco más de la misma demagogia oficial de campaña. Desde hace años los trabajadores y trabajadoras vienen realizando denuncias demostrando que el hospital de mayor complejidad de la provincia no cuenta con la infraestructura necesaria para garantizar condiciones de trabajo y atención seguras y de calidad a la población. Hablan de la construcción de un nuevo hospital de alta complejidad para un futuro incierto mientras hoy promueven la construcción de un emprendimiento de salud privada como es la ciudad sanitaria.
Por su parte Rioseco sostiene que luego de “un análisis profundo de cuál es la situación del sistema. Nos hemos encontrado con el aumento de la mortalidad infantil, con la falta de camas, con la demanda de mayor nivel de atención en el interior y con la urgente resolución de la problemática de infraestructura en la capital”.
No hace falta mucho análisis profundo. Sólo con escuchar los reclamos que desde hace años vienen haciendo los trabajadores para darse cuenta de que la salud está en crisis.
Se horrorizan junto al ministro de salud de la nación por el aumento de la mortalidad infantil mientras en el país de las maravillas K la desnutrición sigue siendo un flagelo que afecta a los más pobres.
Ni Rioseco ni Gutierrez hablan de los determinantes sociales, políticos y económicos que afectan la salud de la población y de los cuales sus partidos son actores protagónicos. Son ellos los que gobiernan el país y la provincia, para las grandes multinacionales petroleras en detrimento de las necesidades de la mayoría de la población. Ambos votaron en el 2013 el acuerdo secreto YPF-Chevron, acuerdo que profundizó la entrega de nuestros recursos naturales. Ambos son responsables de la creciente polarización y fragmentación social que genera en la provincia el negocio petrolero con vivienda, salud y consumo sólo para unos pocos.
Para los trabajadores/as de la salud que integramos las listas del Frente de Izquierda y los Trabajadores, creemos que la grave situación que atraviesa el sistema público de salud no puede ser (sólo) un debate de campaña como hace el MPN y el FPV.
Y asi lo demostramos todos los días. Mientras los voceros de estos partidos son los mismos políticos y funcionarios a sueldo, todos los días, en el país y la provincia aplican políticas de vaciamiento y destrucción de la salud pública, los que integraos las listas del Frente de Izquierda somos trabajadores y trabajadoras que con nuestro trabajo y nuestra lucha sostenemos los hospitales públicos y defendemos todos los días el derecho a la salud de la población.
Invitamos a todos los candidatos/as a poner en debate frente a los trabajadores y trabajadoras sus propuestas para salir de la crisis en la que las políticas oficiales han sumido al Sistema Público de Salud de Neuquén.