Todas las miradas estaban puestas en Guillermo Pereyra. El diputado por el Frente Renovador, dentro de la coalición gubernamental Cambia Mendoza, es también el Secretario General del Centro de Empleados de Comercio, y en muchos medios se abrieron todo tipo de especulaciones sobre como votaría un «sindicalista» el polémico decreto por el cual el gobernador Cornejo intenta cerrar las paritarias de los trabajadores de la educación.
Martes 22 de marzo de 2016
El domingo por la noche, un comunicado del FR llamaba a «suspender la sesión convocada para el lunes a la mañana», insistiendo en que no se habían agotado todas las instancias de negociación. Este comunicado abrió la puerta de que Pereyra no se presentara en el recinto, por lo que la sesión no tendría quorum, ya que tanto desde el Frente de Izquierda como desde el peronismo, habían avisado que no darían quorum para la votación. El gobierno provincial, que había montado toda su campaña contra lo trabajadores de la educación con la prepotencia de la extorsión de cerrar las paritarias por decreto, veía abrirse su primera grieta y una crisis política que se terminaría por desarrollar durante la mañana del lunes, cuando se confirmaba que no existía el quorum necesario para votar el decretazo.
Sin embargo, Guillermo Pereyra rápidamente se encargo de despejar cualquier duda sobre su posición sobre el conflicto docente. En declaraciones a MDZ Radio, lanzo (siempre en nombre del dialogo...) un ataque feroz contra la lucha docente, calificando de fascistas y dictatoriales a los trabajadores de la educación que en las calles resisten la implementación del ítem aula y piden la renuncia del director de la DGE Jaime Correas, envuelto en el escándalo de la designación de un familiar en un alto puesto. Como si fuera poco, se encargo de aclarar «desde que asumió hemos acompañado a este gobierno en todo y lo vamos a seguir haciendo». Toda una declaración de principios para un «representante de los trabajadores» ante un gobierno que en tan solo 100 dias suma cientos de despidos de estatales en toda la provincia.
Mientras se desarrollaban los idas y vueltas dentro de la legislatura, un contundente paro provincial y 10 mil trabajadores de la educación concentrados en la puerta de la legislatura cantaban contra el gobernador Cornejo y pedían la renuncia Jaime Correas. Pereyra, sin nada que envidiarle a lo mas rancio de los políticos patronales, se quejaba ante los medios «se creen que son legisladores (los maestros), y nos quieren imponer su voluntad», «quien es el SUTE para decirnos a los diputados que tenemos que votar y que no?». Mientras Pereyra hacia estas declaraciones, desde el medio de la concentración y ante el aplauso generalizado de miles de docentes, Noelia Barbeito gritaba desde un megáfono «La movilización docente le infringió una derrota política a Cornejo. Sin embargo, aun esta en discusión la implementación de este recorte salarial del gobierno y el ítem aula, ahora es momento para que los docentes consoliden su organización y se preparen para movilizarse el próximo miércoles. No podemos confiar en los partidos patronales, son una casta privilegiada que solo vela por sus intereses. Hay que seguir movilizados para defender la educación publica en Mendoza». Políticos de una clase y de la otra.
En su derrotero contra los trabajadores, Pereyra incluso fue mas allá que el propio gobierno en la defensa del ítem aula. Ante la denuncia de que el ítem aula castigaba a los trabajadores de la educación que sufrieran enfermedades y hasta a las mujeres que sufrieran violencia de genero, desde el gobierno decían que no era un casitgo sino un «reconocimiento». Sin embargo Pereyra, consultado al respecto declaro: «Ya lo dijo Sergio Massa, docente que no esta en el aula, hay que castigarlo». Seguramente lo dijo pensando en la tendinitis de las cajeras de los hipermercados, en los problemas lumbares de los repositores y en todas las enfermedades laborales que sufren los trabajadores de comercio por las terribles condiciones de trabajo impuestas por las grandes cadenas de supermercados.
«No vamos a ser árbitros de una Mendoza dividida» termino su entrevista Pereyra. Claro, no es arbitro, hace rato que ya tomo partido....