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Red Internacional
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Rosario. El diario El Ciudadano sale a la calle sin patrones

Los trabajadores decidieron mantener el diario funcionando luego del intento de cierre de la patronal, que responde al grupo del “despedidor serial” Cristobal López.

Martes 1ro de noviembre de 2016

Tapa del primer número de El Ciudadano publicado sin patrones

Luego de que la empresa Los Álamos, que responde al Grupo Indalo de Cristóbal López, anunciara el cierre del diario El Ciudadano, los trabajadores decidieron que el diario seguirá editándose, pero en manos de sus trabajadores. El medio, nacido en la ciudad hace 18 años, es la fuente de trabajo de 84 empleados, que buscarán darle continuidad a su publicación.

El anuncio patronal de su “desvinculación” respecto al diario se dio hace tres semanas, en plena negociación paritaria. El grupo empresario propietario del diario dejó en claro que su voluntad es dejar de publicar el matutino, dejando en la calle al conjunto del personal.

Un “despedidor serial”

La empresa Los Álamos, que anunció el cierre de El Ciudadano y su intención de despedir al conjunto de los empleados, es parte del Grupo Indalo, perteneciente a Cristóbal López, “empresario K” vinculado a estafas al Estado por millones de pesos.

Este empresario, sentado sobre una fortuna de 650 millones de dólares, es el mismo que fue responsable de los despidos y cierre de Paraná Metal a finales del año pasado. Se trata del mismo empresario que, a principios de este año despidió a 136 trabajadores de CN23 y que, hace apenas una semana, despidió de forma ilegal a 14 trabajadores del Buenos Aires Herald.

“Se terminó una etapa pero empieza otra”

Juan Pablo Sarkissian, delegado de El Ciudadano y Secretario de Interior del Sindicato de Prensa rosarino, explicó al portal Conclusión que los trabajadores tienen la intención de que el medio de prensa siga funcionando y que se mantengan las fuentes de trabajo.

No se trata de una situación nueva. Desde hace 18 años son los trabajadores los que, contra viento y marea, garantizan la continuidad del periódico, soportando 8 intentos de cierre, vaciamientos y ajustes. Durante el año 2008 mantuvieron el diario funcionando, aún a pesar de pasar 53 días sin cobrar. Por eso, no puede sorprender a nadie que sean justamente los trabajadores del diario quienes hoy sigan editándolo.