Hombre de peso dentro del Vaticano, formuló aquellas nefastas declaraciones en marzo de 2015.
Maximiliano Olivera @maxiolivera77
Viernes 17 de junio de 2016
El cardenal Giovanni Battista Re, considerado el “enviado especial de Francisco”, fue recibido con la pleitesía de Juan Manzur y Germán Alfaro. Lo declararon visitante ilustre y le dieron la llave de la ciudad.
Aunque no sea masivamente conocido, Re es un hombre de poder dentro del Vaticano desde hace décadas. Creció su poder e influencia durante el periodo de Karol Wojtyla (Juan Pablo II) a tal que punto que tras su muerte en 2005, Re fue uno de los candidatos a Papa (finalmente salió vencedor Joseph Ratzinger). También dirigió el conclave en donde Jorge Bergoglio resultó electo Papa. Actualmente es prefecto emérito de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
De bajo perfil, el nombre del purpurado se relacionó con una actuación que devela el pensamiento misógino de la curia. En Brasil, excomulgó a la madre de una niña de nueve años que se practicó un aborto tras ser violada por su padrastro. La excomunión alcanzó al equipo médico pero no al violador porque, según el cardenal Re, “la violación es menos grave que el aborto”.
El Congreso Eucarístico Nacional, que comenzó ayer y se extenderá hasta el domingo, comenzó con una escandalosa y misógina decisión en torno al cardenal Re. “Entrará poca prensa, deberán ser varones e ir vestidos de pantalón de vestir, camisa, saco y corbata. Lo pide el protocolo del Vaticano, no entrarán si no van así”, decía el discreto mensaje que se envió a los periodistas. Tras el repudio en Twitter, la cuenta oficial del CEN contestó que no “era discriminación” y que solo varones podían “acompañar” a Re. Tras una protesta frente al acto inaugural, las periodistas pudieron ingresar.
Sobre esta polémica, una opinión un tanto generalizada sostiene que Re no refleja “el pensamiento de Francisco de unión e inclusión”. Ya como Papa, Bergoglio aseguró que el Vaticano no cambiaría su pensamiento sobre la homosexualidad, en otras frases; y comparó la “teoría de género”, en referencia a la pelea de las mujeres por sus derechos, con el fascismo. Que cardenales como Re ocupen lugares importantes en el Vaticano es una confirmación más que la “iglesia de Francisco” no es más que el mismo oscurantismo con cara “renovada”.