A pesar de que nos quieren hacer creer que estamos en medio de una transformación, lo cierto es que son los mismos funcionarios del ayer los que hoy encabezan la aplicación de las medidas de ajuste de la austeridad republicana. Este es el caso de Humerto Jaramillo, actual director ejecutivo de apoyo a las niñas, niños y adolescentes del DIF de la CDMX. Hoy habla de derechos. Ayer -en 2017- era señalado por transfobia cuando ejercía como funcionario en Tlalpan.
Viernes 26 de julio de 2019
Los miles de despidos que suman los primeros meses de la "Cuarta Transformación" han signado también la administración de Claudia Sheinbaum quien, como jefa de gobierno de la Ciudad de México, ha garantizado la imposición de medias antiobreras y antiderechos derivadas de la política de "austeridad" implementada a nivel federal por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
La CDMX concentra la mayoría de los despidos por ser sede de oficinas de gobierno y, por lo tanto, gran centro de concentración para miles de trabajadoras y trabajadores estatales, uno de los sectores más golpeados por la "austeridad republicana" de AMLO.
A pesar de los intentos oficiales de aparecer como un "nuevo régimen", quienes enfrentamos los ajustes sabemos que se trata de los mismos funcionarios ejerciendo en distintas oficinas o dependencias. Tal y como ha sido siempre. Las y los trabajadores debemos estar atentos ante estos auténticos camaleones que se cambian los colores cada sexenio y que, como Humberto Jaramillo, pueden participar actualmente en "conversatorios sobre deconstrucción de la masculinidad" pero, hace apenas un par de años, haber sido señalados por transfobia.
Miguel Humberto Jaramillo Guzmán es actualmente Director Ejecutivo de Apoyo a las niñas, niños y adolescentes del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y opera bajo el mando de Esthela Damián Peralta, Directora del DIF de la Ciudad de México.
En 2017, cuando Sheinbaum gobernaba Tlalpan, en esta misma demarcación Humberto Jaramillo ejercía como jefe de la Unidad Departamental de Atención a Grupos Vulnerables. Fue ese año que Joss Ruíz Cruz -ex coordinador del Centro de la Diversidad Sexual en la delegación Tlalpan- denunció ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la CDMX (Copred) haber sido víctima de acoso y transfobia por parte de Jaramillo quien, según cuenta Ruíz Cruz en una entrevista "me dijo que yo no era hombre, que nada más me creía hombre y que no me podía hablar como caballero, porque para él yo no lo era". Según detallan medios, el caso quedó documentado por el Copred en el oficio COPRED/DCNDR/R-000002-2017.
A pesar de que Ruiz no exigía su reinstalación, sino únicamente medidas administrativas para capacitar al personal de la delegación sobre trato a la población LGBTI+, la administración de Sheinbaum le negó una audiencia de conciliación y rehusó aceptar los cursos de "sensibilización" que, desde luego, lejos están aún de significar un cambio en las condiciones en las que se da la discriminación, pero es un termómetro del grado de contradicción que hay entre el discurso de inclusión y su aplicación efectiva.
Jaramillo, por su parte, impune y protegido, hoy en día sigue formando parte del gobierno, esta vez al frente de programas encaminados hacia la niñez y la juventud. Hace menos de un mes participó como representante del DIF en el Conversatorio "Construyendo y deconstruyendo la masculinidad en internet y los datos personales", cuya presentación a cargo de distintos funcionarios y funcionarias de la Ciudad de México demuestra no sólo la evidente ignorancia de las autoridades sobre el tema, sino también el desinterés y la atención meramente formal que se le da.
Hipócritamente, Jaramillo habló de la "necesidad de espacios para reflexionar sobre el modelo de hombre que queremos construir", "con toda la diversidad", agregó.
Como Director del Programa Niñas y Niños Talento, Jaramillo ha enfrentado el descontento por parte de cientos de docentes que, además de laborar en condiciones de precariedad, enfrentan los recortes salariales, la subcontratación y la falta de prestaciones elementales como la seguridad social, así como la inestabilidad de ajustes como la sustitución de Niños talento por el programa "Mi beca para empezar", que amenaza su fuente de empleo.
Según atestiguan trabajadoras del DIF, el papel de Jaramillo en el actual conflicto contra los despidos y el hostigamiento en contra de trabajadoras ha sido el de organizador de una auténtica persecución política que, junto a otros funcionarios, mantiene vigilados a trabajadores que pudieran resultar "problemáticos". En particular, por la campaña de denuncia de la figura de Esthela Damián como garante de la aplicación de los ajustes y tenaz enemiga de los derechos de los trabajadores, Humberto Jaramillo ordenó retirar carteles que denunciaban los abusos y llamaban a la organización.
Jaramillo es un funcionario más de un gobierno que despide y precariza mientras tiene directivos que, como Damián, perciben grandes sueldos mientras dicen que no pueden mejorar las condiciones de trabajo porque "no hay presupuesto". Alzar la voz en solidaridad con las y los trabajadores que hoy enfrentan a estos funcionarios en exigencia de trabajo digno, es alzar la voz contra los despidos, la precarización y los abusos de esta casta parasitaria para la cual reclamar derechos laborales "es comunista". Familias en la calle nunca más.
¿Por qué apoyar la lucha por la reinstalación de trabajadores estatales?
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