El ajuste que propone tanto Macri como Scioli a nivel nacional, no es una promesa a futuro para los mendocinos, es una realidad, ya tangible en la provincia cuyana.
Edgardo Videla Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza
Sábado 14 de noviembre de 2015
En Mendoza la debacle comenzó a notarse a mediados de este año. Los desacuerdos entre el gobierno de Paco Pérez y la conducción nacional de Cristina, que no lograron consensuar los candidatos para la gobernación de la provincia -inclinándose Pérez por darle los cargos principales a los viejos y rancios caudillos del PJ mendocino, relegando a los elegidos por el Kirchnerismo como Carmona, por ejemplo, para la gobernación- fueron la excusa para sincerar una relación que ya estaba enrarecida.
Esta tozudez de Paco Pérez le costó muy caro a él y a la provincia. Para colmo de males para el pobre Paco, sus candidatos hicieron agua por los cuatro costados y el Justicialismo provincial no solo perdió la gobernación de la provincia a manos del radical Alfredo Cornejo, apoyado por Mauricio Macri, sino que perdió todos los municipios considerados bastiones peronistas. A partir de ese momento, las desprolijas cuentas del gobierno provincial, que venían siendo ayudadas por el gobierno nacional, quedaron huérfanas y expuestas ante la opinión pública, como una verdadera catástrofe financiera.
Se empezó a hablar de la falta de pago a proveedores, a los prestadores de salud, etc. Pero todo comenzó a tomar un clima de tragedia cuando se demoraron en pagar los sueldos de la administración pública, situación que se viene repitiendo desde hace tres meses, y que obligó al gobernador de la provincia a realizar épicas travesías por Buenos Aires, para ir consiguiendo préstamos sobre préstamos parches sobre parches, que llevan a una interminable cadena de deudas.
Agua para su molino
En la denominada transición de gobierno, la complicada situación financiera de la provincia es el escenario ideal para justificar cualquier acción ajustadora del gobierno entrante. De hecho, infiriendo que la culpa de la crisis la tiene los laburantes públicos, Cornejo en algunas declaraciones calificó como “irresponsable” el acuerdo salarial del 35% logrado en paritarias por los trabajadores del Estado, pero nada dijo acerca de los aumentos escandalosos de Senadores, Diputados y Jueces de la provincia. Cabe destacar que estos aumentos fueron denunciados por el FIT en su momento.
También debemos resaltar que Cornejo, gobernador electo, ya comenzó su peregrinaje en busca de fondos para sortear la crisis provincial y fue a donde su corazón PRO-Radical le indica. Al contrario de Pérez, fue al país del norte, a USA en busca de salvatajes con fondos empresariales, de esos que nunca ponen un mango si no ganan, por lo menos, dos. Así que la gestión de Cornejo, comenzará con el patrocinio de empresarios yanquis. Como si los nuestros no fueran ya lo suficientemente nocivos para el pueblo, van a buscar inversiones foráneas. Es destacable que el viaje, en medio de una crisis con los fondos públicos, lo realizó junto a su comitiva, con fondos públicos pertenecientes a la Universidad Nacional de Cuyo, hecho que no fue mencionado por ninguno de los mismos que se rasgan las vestiduras al ver a Nicolás Del Caño, comprando moneda extranjera para viajar al exterior.
Todas estas maniobras, están enmarcadas con la promesa de que habrá limpieza de personal en los municipios, y en los organismos del Estado, tal es así que en varias comunas provinciales, los sueldos se pagan tarde, se retiran ítems de los bonos de sueldo, y en Santa Rosa en particular, se despidieron este mes a 105 laburantes, con la promesa del Intendente de que serán 300 despidos antes de fin de año. También debemos mencionar que la realidad nos muestra a esos intendentes comunales, investigados por la Justicia, situación que no soluciona el problema del laburante que no cobra su salario.
Yo te avisé
Durante las distintas campañas electorales, que en Mendoza fueron una cada dos meses promedio, desde el FIT veníamos hablando, junto con nuestras propuestas, acerca del futuro oscuro que ofrecen los candidatos de los partidos patronales.
Lejos de querer proyectar escenarios apocalípticos para los trabajadores, intentamos hacer que la clase obrera, sea consciente de que es ella quien produce la riqueza del país, que queda concentrada en manos de unos pocos empresarios, argentinos o de multinacionales. Cuando hablamos de partidos patronales, es justamente hacer referencia a lo que hoy estamos viendo. Nos encontramos con dos candidatos a presidente, que históricamente han gobernado intentando administrar lo mejor posible las riquezas que nosotros generamos para un reducido grupo de empresarios. Es por eso que el camino de los trabajadores hacia la política, comienza por el FIT. Ya que no solo ofrece participación a los obreros, si no que cada espacio conquistado en los recintos parlamentarios está orgullosamente puesto al servicio de los laburantes.
Futuro negro, Voto Blanco
Hoy por hoy, hay muchos trabajadores que coinciden, naturalmente, con la posición del FIT ante al balotaje. Otros han adherido a la propuesta del voto en blanco después de analizar el punto de vista del partido, y otros rechazan de plano la idea de votar de blanco. Todas estas posturas son válidas dentro de la clase obrera y respetamos a unas y a otras, pero todos sabemos que la opción de voto, para los trabajadores es elegir al que nos “cague menos”, o no elegir.
Ningún trabajador votará a Mauricio Macri convencido de que el libre mercado y el programa económico del PRO son la solución a nuestros problemas. Ningún laburante votará a Daniel Scioli, convencido de que el Kirchnerismo es lo mejor que le pasó al país y Scioli es la continuidad del mismo, ni siquiera los más fanáticos kirchneristas creen eso.
Ante esta falta de convicción a la hora de elegir, es que personalmente creo que expresar nuestro desprecio por estas opciones, votando en blanco, es lo más coherente y sensato.
Las Fábricas son suyas, el Poder es nuestro
¿Por qué decimos que la crisis y el ajuste ya se ven en Mendoza?
Porque estas bajas de salario, estos despidos que afectan hoy al sector de trabajadores estatales, no tarda mucho en afectar al sector privado, porque todos somos laburantes, y todos estamos en la misma sociedad. Imaginemos a los 300 despidos que se están materializando en Santa Rosa, ya que el resto de los despidos, que amenazan con ser miles en la provincia, se realizarán después de la asunción del Gobernador electo. Imaginemos la baja sensible en los salarios de miles de trabajadores municipales en la Provincia. Esa pérdida parcial o total de poder adquisitivo, sin ninguna duda afecta el consumo, son miles de trabajadores que dejan de comprar “algo”, son miles de potenciales consumidores, que reducen su consumo a los alimentos, y en forma limitada, y luego atender urgencias, endeudándose a largo plazo, sin saber si podrá hacer frente a esa deuda.
Los empresarios privados recuperan su nivel de rentabilidad acoplándose a los ajustes. Hay muchas variables de ajuste en la economía interna de una empresa, pero la más cómoda para los empresarios es deshacerse de la mano de obra, despidiendo a sus empleados, ya que no puede exigir a una máquina que produzca por dos máquinas, la sobre exigencia terminaría rompiendo la máquina, y provocando un gasto. Pero sí puede exigir a un trabajador que trabaje por dos, usando el temor al despido, como elemento de presión, total cuando ese trabajador se quiebre por la sobre exigencia, no le provoca un gasto, y consigue rápidamente otro, ante una situación generalizada de desempleo, y quizás, hasta por menos salario.
La única receta que tenemos los trabajadores para mantener nuestros trabajos es la conciencia de clase. Tenemos, hoy por hoy la obligación de entender que los patrones son los dueños de los medios de producción, pero nosotros, los trabajadores, somos los dueños de la fuerza productiva, es decir que ellos podrán tener una fábrica, pero nosotros tenemos el poder de echarla a andar. Hoy más que nunca, conviene mirar al compañero de laburo como un hermano, y defender el futuro de nuestras familias, unidos.
Desde el Frente de Izquierda de los Trabajadores, hemos intentado permanentemente ofrecer todo lo que el partido posee, poniéndolo al servicio de la generación de esta conciencia de clase, y cada vez son más los sectores de obreros que están entendiendo el mensaje y haciéndolo suyo. Pero hoy, ante la realidad de un futuro de ajuste y devaluación generalizado, es imprescindible que el mensaje de la conciencia obrera, se expanda por los más diversos carriles, de la forma más rápida posible, y que nos organicemos como trabajadores, valiéndonos para ello de todas las herramientas necesarias para dejar en claro nuestra posición.
Cuando durante las campañas electorales, remarcábamos que los patrones tienes sus políticos, hablábamos de este presente. A ningún empresario le afecta si el presidente es Scioli o es Macri, los planes económicos de ambos candidatos están pensados para que se beneficien los empresarios, comenzando por los más poderosos, y desamparando a los más pequeños. Ya hay grandes corporaciones vitivinícolas en Mendoza, comprando bodegas de menor envergadura , con la incertidumbre que generan estos traspasos a los trabajadores.
Si dijimos que los patrones tienen sus políticos es porque queríamos mostrar, que el FIT, no hace política para los patrones, sino que está al servicio de los trabajadores, y los trabajadores lo entendieron y lo manifestaron a la hora de votar. Los Senadores, Diputados, y Concejales electos, son nuestros, es mucho más de lo que teníamos hace unos años atrás. Y nosotros tenemos el deber de usar esas bancas como un trampolín para que nuestras propuestas, nuestras luchas, nuestras preocupaciones, y nuestra voz en general, tome el impulso necesario para llegar a miles de trabajadores en toda la provincia.