Editorial en Pateando El Tablero, miércoles de 13 a 15 horas, 101.7 Jujuy FM.

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.
Jueves 1ro de abril de 2021 21:41
A días de reprimir en Campo Verde, multar a las organizaciones sociales y continuar con la proscripción al Frente de Izquierda el Gobernador de Jujuy volvió a hacer de las suyas. De un día para el otro y, sin consulta alguna con el resto de las fuerzas políticas, Morales decretó adelantar las elecciones. Así con su estilo de “patrón de estancia” concretó un nuevo capítulo de una larga serie de imposiciones al pueblo trabajador.
¿A quién le conviene las elecciones del próximo 27 de junio? Claramente el oficialismo intentará volver a probar como en 2019 el sabor del uso y abuso de los grandes medios afines; pero en especial de aquellos en manos del Justicialismo que hacen fabulosos negocios gracias a la pauta oficial. Contar además con un PJ que hace de “oposición responsable” aprobando cada una de sus leyes, mientras deja pasar cada ataque a la clase trabajadora a través de los sindicatos no es poca garantía. Más aún cuando el desgaste del gobierno se hace sentir, con un incipiente cuestionamiento en las calles, y es el oficialismo el que más bancas pone en juego. A 13 diputados radicales y a 2 del peronismo enrolado detrás del vicegobernador, Carlos Haquim, se le vencen sus mandatos este año.
Pero no solo es el Gobierno el que gana con el corrimiento del cronograma electoral.
La sociedad de responsabilidad limitada (y de negocios ilimitados) Morales-Rivarola podrá así contar con una elección a su medida. Al PJ le sobran medios de comunicación y, aún con sus internas, tiene en la figura de su Presidente, a una suerte de subastador que puede poner el “precio justo” y acomodar a los disidentes en algún lugar de las listas. Al que se quede afuera le puede costar caro, más aún cuando en esta elección el PJ buscará marcar la cancha hacia lo que será la madre de todas las batallas: la recuperación de la gobernación en 2023.
Evidentemente una elección en pleno invierno bajo una pandemia no es algo que les preocupe mucho a los partidos tradicionales jujeños. El año pasado el Gobierno contó con el PJ cubriendo sus espaldas frente al desastre sanitario, incluso con el apoyo de ministros, funcionarios y el propio Presidente de la Nación que ubicó a Morales a su lado en cada acto importante. Claro está, que es el pueblo trabajador el perjudicado por este adelantamiento. No solo por la exposición a la pandemia si se llegase a agudizar una segunda ola; sino también porque considerando las características del sistema electoral jujeño se verán privadas de un amplio espectro de derechos democráticos elementales.
Comenzando por el acceso a la información y propuestas de las fuerzas políticas la población va a recibir un aluvión de mensajes del oficialismo y el PJ dado su poder económico y control de los principales medios. Le recordamos al lector que el Estado no garantiza pauta gratuita en TV y radio a los partidos, lo cual, perjudica a las fuerzas de trabajadores como es el Frente de Izquierda.
Además ellos se asientan sobre un piso electoral del 5 % del padrón que actúa como un cerrojo prácticamente impidiendo el acceso de terceras fuerzas a la Legislatura. Este mecanismo seguramente se afiance dado que en pandemia como se observó en las elecciones de Río Cuarto donde votó el 50 % del padrón. Si esto sucede en Jujuy para poder ingresar legisladores se necesitará el 10% de los votos. ¡Ni más ni menos! De esta manera podrían quedar sin representación política en la Legislatura miles y miles de jujeños y jujeñas. Sin dudas, esto es algo que hay que cambiar ya.
Tal como se preguntan los Fabulosos Cadillacs en su clásico Mal Bicho, “¿Por qué vas lastimando a quién se ve distinto? Imponiendo posturas, Siempre con mano dura”. La respuesta excede la ambición de poder o la codicia de los políticos empresarios que sabemos no tienen límites. La resolución del interrogante se puede encontrar en los cimientos de los dueños de la provincia, los empresarios del azúcar, las multinacionales mineras y los grandes terratenientes del tabaco. Ellos necesitan un régimen policíaco y cargado de mecanismos antidemocráticos destinados a disciplinar y silenciar al pueblo trabajador. El mismo que comienza a decir no, el mismo que organizado y uniendo a ocupados y desocupados junto a la izquierda puede poner un freno a todo esto, desafiar sus trabajas, sus trampas y comenzar así a recuperar todo lo perdido.
En la movilización y acto unitario de este 1 de abril frente a la apertura de sesiones por parte del Gobernador, ¡Digamos todos no, digamos todos no, digamos todos no, a la represión, a la persecución, a los salarios de miseria, al trabajo precario, a los privilegios de los funcionarios, a los que se creen dueños de Jujuy!

Gastón Remy
Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.