Defensor de la llamada "Escuela sin Partido", que censura a los docentes, el ministro de Educación elegido por Bolsonaro dijo que hay que conmemorar el golpe de 1964.
Viernes 23 de noviembre de 2018 17:28
Ricardo Vélez Rodríguez, es el elegido por el ultra derechista Jair Bolsonaro para ocupar el Ministerio de Educación. Sin haber asumido ya se declaró enemigo de los y las docentes y abiertamente golpista.
En el escandaloso texto publicado en su blog, Vélez Rodríguez dice que el día en que fue instaurado el golpe militar, el 31 de marzo de 1964, es una fecha que debe ser conmemorada.
Se trata de una nueva muestra del gobierno que se prepara a partir de enero del año que viene con Bolsonaro a la cabeza. En especial envía un claro mensaje sobre su postura hacia la educación. Tanto el presidente electo como su ministro apoyan el proyecto llamado "Escola Sem Partido" (Escuela sin partido), que censura a los docentes en cuanto al contenido que pueden impartir y desata una pesecusión en su contra en caso de que apliquen contenidos de educación sexual, que el nuevo gobierno llama "ideología de género".
También queda claro el objetivo de revisar el rol de los militares en la historia reciente y en la actualidad, dentro de los planes educativos. Esto es parte de su pedido para que se conmemore el día en que tuvo lugar el golpe militar de 1964, responsable de la tortura y muerte de miles de jóvenes y trabajadores.
Para Vélez Rodríguez las muertes por torturas, las prisiones ilegales, la persecución política a trabajadores y estudiantes que luchaban por sus derechos, la censura a los docentes, intelectuales, artistas o la desaparición de militantes, forma parte de algunas "fallas" y "excesos" de un "período exitoso y grandioso para el país".
El futuro ministro también atacó a la Comisión de la Verdad creada en 2011. Esta Comisión ni siquiera tenía el objetivo de enjuiciar y castigar a los genocidas de la dictadura, sino que en su propia génesis ya estaba inscrita la impunidad para los militares golpistas y los empresarios que lo patrocinaron, como parte de la estrategia de conciliación del PT con las Fuerzas Armadas. Sin embargo el gobierno de Bolsonaro no está dispuesto a aceptar siquiera esta Comisión anodina, y Vélez Rodríguez no quiere que se traiga a la luz el hecho de que el período dictatorial fue marcado por tales persecuciones y muertes.
Es para imponer esta ideología y la reivindicación de la dictadura que necesitan de la "Escola Sem Partido". Quieren omitir la realidad para defender lo indefendible: la barbarie impuesta por el golpe militar de 1964.
Es por esto que Vélez Rodríguez defiende a través del Movimiento Escuela sin Partido la supresión de la libertad de pensamiento crítico y de la libertad de cátedra de los profesores, la persecución en las escuelas, la prohibición de la libertad de debate de género y sexualidad entre los jóvenes.
Bolsonaro necesita atacar a los y las docentes que terminan siendo voceros de las penurias que vive el pueblo brasileño. Al estar todo el día en contacto con los dramas de miles de niños, hijos de trabajadores, y con sus familias, sintiendo el peso del desempleo, de la superexplotación, de las reformas laborales, de la miseria, del racismo, de la homofobia, los y las docentes terminan convirtiéndose en portavoces de esas demandas y representantes de la necesidad de salir a luchar contra esos problemas. Por eso el proyecto de ley de Escola Sem Partido, se combina con una caza de brujas en las aulas, donde Bolsonaro pidió a los estudiantes que filmen a los profesores que "hacen política".
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El miedo que le provoca a Bolsonaro la potencialidad de este sector, es que sean lo primeros en salir a pelear contra los ataques que están por venir. Por eso los y las docentes son uno de los sectores más desacreditados por el futuro presidente.
El de Bolsonaro no es un miedo infundado, ya que a pesar del freno impuesto por los sindicatos como la CUT y CTB (dirigidas por PT y PCdoB), y la estrategia parlamentaria de la propia izquierda que apoya la lucha de los trabajadores, los y las docentes mostraron en los últimos años su fuerza en todos los momentos decisivos. Fueron la vanguardia de las paralizaciones nacionales del año pasado en marzo y abril, en las movilizaciones contra el golpe y más recientemente en el movimiento #EleNao.