lid bot

Santa Fe. El “narcogate” de Binner y Bonfatti

El partido de Binner y Bonfatti se ve sacudido por el escándalo. El jefe de la Policía Santafesina, Hugo Tognoli se encuentra detenido por complicidad directa con el narcotráfico.

Miércoles 24 de octubre de 2012 13:55

El “narcogate” estalló en tierra santafesina. El partido de Binner y Bonfatti se ve sacudido por un escándalo que hace historia. El jefe de la Policía Santafesina, Hugo Tognoli, después de estar dos días prófugo, se encuentra detenido por complicidad directa con el narcotráfico provincial. Se lo acusa al menos de dos delitos. En primer lugar por obstaculizar la investigación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que mientras estaba tras el narco Carlos Andrés Ascaini, en segundo por las escuchas que lo implican en el cobro de coimas a dueños de prostíbulos para poder vender cocaína.

El escándalo viene a poner de relieve la esencia y la podredumbre de las fuerzas policiales. Estas no solo se encargan de la represión a toda manifestación obrera y popular junto a la cada vez más desenfrenada práctica del gatillo fácil, sino que son las verdaderas organizadoras del delito. No existe venta de droga, prostíbulo o red de trata que no este bajo el amparo de esta institución. El caso de Hugo Tognoli y la Santafesina no deja lugar a dudas.

Sin embargo esto tiene una particularidad. Estalla en territorio “socialista”. Ya hemos denunciado cómo Binner primero y Bonfatti después se han encargado de mantener intacto el poder de la policía formada por Feced.

Durante toda la gestión de Binner se mantuvo la dirección de la fuerza en manos de uniformados y estuvo empañada por hechos que vincularon a la policía con narcotráfico, asesinatos o apremios ilegales como se puede leer detalladamente acá.

Te educó Feced, te mantuvo Reutamnn, te banca Binner

La Santafesina es hija de la última dictadura militar y tiene en Feced su cara más siniestra. Sus resortes intactos como se pudo ver en el asesinato de la testigo Silvia Suppo, ex detenida-desaparecida, testigo en el juicio contra el ex juez Brusa y que aún sigue impune.

La Santafesina gozó de impunidad durante los 80 y los 90, bajo todos los gobiernos peronistas. En una reciente nota del diario La Capital relata una escena envidiable para una novela negra si no fuese cruda y real: “La expansión territorial del narcotráfico en la ciudad y en la provincia tiene una historia de más de cinco años. La violencia que hoy explota en el sudeste rosarino ya se cobraba vidas por las mismas causas en las disputas de la banda de Torombolo contra los hermanos Romero en 2003. Y los gobiernos de entonces, en esa espiral de muerte, mantuvieron allí incólume hasta 2004 (durante ¡diez años!), a un mismo jefe de la comisaría 16ª: Francisco Haro. Desde 2000 los Cantero imponían su predominio regando de sangre el barrio Las Flores con la guerra de Monos y Garompas.” (ver acá)

Es la misma policía que Reumann uso en 1999 contra la heroica lucha portuaria que duró 9 meses. El Lole, pero también Binner mediante su Comité de Crisis, junto a las patronales y las fuerzas represivas, mandaron a la misma Santafesina a una verdadera cacería en las barriadas populares en aquel diciembre de 2001 cobrándose la vida de 9 compañeros entre ellos la de Pocho Lepratti. Todas estas muertes se mantienen impunes y sus asesinos están en libertad.

Es en esta institución donde Tognoli hizo toda su carrera y la mayoría de sus ascensos, al menos hasta asumir la Jefatura de Drogas Peligrosas, fue bajo gobiernos peronistas.

Y en el mismo lodo todos manoseaos…

En estas frenéticas horas todas las fuerzas políticas tratan de sacar provecho político de la crisis en el partido de la rosa. Sin embargo nadie puede mover mucho el avispero ya que hay lodo suficiente para manchar a todo el personal y puede resultar el PRO de Del Sel el único beneficiado en este aquelarre, cosa que no conviene ni a binneristas ni a kirchneristas.

Según “usos y costumbres” del binnerismo tratan de culpar al gobierno nacional por no haber informado de las investigaciones en curso por parte de la PSA. Sin embargo hacen caso omiso a las declaraciones públicas del propio Marcelo Sain, ex jefe de la PSA que el 17 de junio declaró que “el principal cartel de drogas en la provincia de Santa Fe es la policía”. Tampoco hizo caso el 15 de agosto a la denuncia por amenazas del fiscal Eduardo Lagos, que supuestamente “apunta a franjas de la policía provincial a las que atribuye estar implicada en el narcotráfico”.

Pero mucho menos a las denuncias reiteradas por Norma Alicia Castaño, presidenta de la Asociación Civil “Madres Solidarias del Barrio René Favaloro” quien en reiteradas oportunidades y ante todos los organismos existentes viene denunciando la corrupción y complicidad policial, especialmente de Hugo Tognoli, con el narcotráfico en Rosario.

Castaño presentó el 7 de febrero de 2011 una carta a Binner mientras era Gobernador, el 18 de mayo del mismo año a la Fiscalía y ceca del 25 de mayo a la Secretaría de Derechos Humanos. Ya bajo el gobierno de Antonio Bonfatti presentó nota al Ministro de Seguridad y al propio Gobernador en abril de 2012. En esas cartas se detallaba el accionar delictivo y en complicidad con narcotraficantes por parte de Hugo Tognoli. Además se denunciaban amenazas sobre ella y su familia.

Sin embargo, no es de dudar que alguna de las tantas colas del fragmentado kirchnerismo haya metido la cola, mucho meno si viene de la PSA, niña mimada de la “seguridad democrática” de Garré y Verbitsky. No casualmente es el diario Página/12 quien da la primicia sobre Tognoli.

El problema es que el PJ se ve manchado también por donde se lo mire. No solo por el historial ochentista y noventista sino por hechos recientes como la designación en marzo de 2012 como director de Drogas Peligrosas de la Policía Federal en Rosario al subcomisario Gustavo Serna quien en 2005 había estado preso por integrar una banda de traficantes italianos que enviaba cocaína a Europa.

Pero también porque la mencionada Castaño elevó nota a Nilda Garré denunciando a Tognoli, a Binner, Gaviola, Bonfatti y Corti. (el facsímil de todas las notas se pueden ver acá)

El Pacto de Gobernabilidad entre Binner y Cristina se garantiza con impunidad

“El político” viene a negociar, a pactar, a barajar y dar de nuevo sin que nadie salga herido, especialmente su gobierno, el cual está afrontando casi una decena de frentes de batalla para los cuales modestamente creo que no tiene ni la más mínima altura para afrontar. Nos referimos a la crisis fiscal, el endeudamiento provincial, los revalúos inmobiliarios, la minoría en ambas cámaras, la interna con sus “amigos” radicales, etc., etc., y donde el policial podría ser el factor que desbarate todo…”

Durante toda la gestión de Bonfatti, el gobierno “socialista” ha debido enfrentar no pocas crisis y para sortearlas ha quedado preso de un Pacto de Gobernabilidad con el PJ. Este pacto ya hemos denunciado que tenía tres patas, por un lado la “Pata Gremial”, por el otro la “Pata Territorial” y en tercer lugar la “Pata Legislativa”.

El actual “narcogate” es una crisis que hace tambalear al conjunto del régimen provincial porque no hay nadie que no esté implicado y esto presiona hacia una salida negociada.

En las horas que corren se serenan los discursos de barricada. Tognoli está preso y amenaza con hablar sobre “las limitaciones que el poder político le había marcado”.

El gobierno mediante voceros y el propio Gobernador están llamando a la unidad y para ello convocan este viernes a una reunión de emergencia junto a “todos los bloques políticos”.

Se ha puesto en marcha un nuevo pacto, el de la impunidad policial.


Sebastián Quijano

Nació en Málaga en 1980 y vive en Rosario desde 1992. Es militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y docente de Filosofía.