Se reunieron en la sede de UPCN. A la salida, el ministro y los triunviros repitieron las palabras de rigor. Se viene el Confederal del 25 y el resultado parece cantado.
Lunes 4 de septiembre de 2017 18:09
Esta tarde se realizó una “sorpresiva” reunión entre el Triunvirato de la CGT y el ministro de Trabajo. Carlos Acuña, Rodolfo Daer y Juan Carlos Schmid se encontraron con Jorge Triaca en la sede de UPCN en el centro porteño.
El titular de ese gremio, justamente, fue quien el domingo había dicho que “en el actual contexto, no es momento para hacer un paro”. Andrés Rodríguez hacía así de vocero de un sector cegetista que está operando hacia el confederal del próximo 25 de septiembre. Convengamos que tampoco es una tarea tan complicada la de Rodríguez y sus aliados, cuando las medidas de fuerza han sido la excepción casi absoluta durante la gestión de Cambiemos.
La reunión de esta tarde justamente resultó a tono con ese espíritu inconmoviblemente dialoguista de los triunviros.
Al salir de la reunión, el triunviro Schmid aseguró que la central obrera y el Gobierno intentan "retomar el diálogo" y "buscar una agenda común", según informó la agencia DyN. La misma fuente reprodujo las declaraciones de Triaca, muy similares: "volvemos al diálogo". Cuando se le repreguntó al ministro sobre la posibilidad de un paro, aseguró “que no es oportuno porque tenemos voluntad de diálogo". Cuando se le repreguntó al triunviro, tuvo que guardar las formas: “la última palabra la va a tener el Comité Central Confederal, que se reunirá el próximo 25 de septiembre”.
La reunión fue más sorpresiva por el hecho en sí mismo, que por los resultados. Sucede que en el entorno de Mauricio Macri creen que mientras se muestra dureza – el extremo son el encubrimiento y las provocaciones ante el reclamo por Santiago Maldonado, o el brutal cierre y desalojo de PepsiCo – hay que mostrar “intención de diálogo” con algunos sectores.
La experiencia indica que no se puede esperar nada bueno para los trabajadores del “retorno al diálogo” ni la “agenda común”. Se trata del juego entre una cúpula sindical desprestigiada y entreguista, frente a un gobierno que espera las elecciones para aplicar nuevos ajustes.
El reclamo de paro general que irrumpió en la Plaza del 22 embanderado por los obreros de PepsiCo y la izquierda debería ser la “agenda común” para el Confederal del 25. Habrá que seguir con atención cómo actúa cada sindicato en esa jornada.