"¿Es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema? ¿Es lícito contratar a un sicario para resolver un problema?", ha inquirido el papa a las presentes en la audiencia a la asociación ‘¡Yes to Life!’ del pasado sábado.
Lunes 27 de mayo de 2019
En algunos casos el aborto ya es legal en gran parte de las legislaciones de cada país. A pesar de este hecho, Bergoglio ha afirmado lo contrario: “No es legal. Nunca, nunca elimines una vida humana o contrates a un sicario para resolver un problema".
El aborto legal, seguro y gratuito, continua siendo una deuda pendiente para las mujeres en todo el mundo, pues si bien un importante porcentaje de mujeres puede abortar, las distintas variantes de esta decisión que hoy se desarrollan, se encuentran supeditadas no solamente a limites económicos para los países que preservan el resguardo de sistemas de salud que no están al servicio de problemáticas tan profundas como lo es el aborto, sino también por una importante razón, y es porque aun prima una fuerte e indisoluble relación entre los Estados y la Iglesia y la hegemonía de sus valores.
El aborto, en este sentido significa, no solo una intervención medica en los cuerpos de las mujeres que han decidido abortar, y han optado por no ser madres. Significa a la vez una manera de romper e interrumpir una visión enquistada por miles de años en la sociedad, que busca fortalecer un poder patriarcal y heteronormativo sobre la vida de millones.
El máximo representante de la Iglesia Católica ha continuado arremetiendo contra el derecho a decidir de las mujeres sobre su cuerpo. Frente a los millones de mujeres que salieron a la calle el pasado 8 de Marzo demandando sus derechos como mujeres, Bergoglio criticó la"cultura dominante" que promueve "a nivel social, el miedo y la hostilidad hacia la discapacidad. A menudo conducen a la elección del aborto”.