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Red Internacional
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Coronavirus. El pueblo sufre el Covid19, Sánchez y Casado se pelean por el relato

El gobierno de Sánchez ejecuta el plan del Ibex35 y Casado busca mantener perfil ante Vox mientras se prepara para un 2021 electoral. Unidos por el espanto, pero no para siempre.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Lunes 4 de mayo de 2020

En lo que llevamos de la pandemia y Estado de alarma, Sánchez ha conseguido el apoyo de Podemos, el PP y Ciudadanos constantemente. Es que el gobierno de “progreso” está llevando adelante el plan de la gran patronal con apoyos milmillonarios. Mientras el pueblo trabajador apenas si tiene un dificultoso acceso a ayudas miserables. ¿Cómo no podría apoyar eso la derecha? Incluso lo apoya la antigua izquierda de Podemos.

En estos días, Casado está vendiendo caro el apoyo al PSOE. El líder del PP se queja de la falta de contacto, que no puede incidir en el plan de La Moncloa. Incluso desde el PSOE dicen que todo sale del círculo directo del presidente. Y, ahora Casado ha deslizado la posibilidad de no votar a favor, “a día de hoy”, de la prórroga del estado de alarma el próximo miércoles.

Todo el gobierno está organizando el “Pressing Casado”. Salieron los ministros de Sanidad y de Transportes a agitar la idea de que las opciones son votar la prórroga o el caos. José Luis Ábalos (también Secretario de organización del PSOE) y Salvador Illa comparecieron para solicitar el apoyo del PP, también del PNV y ERC (que ya dijo que no apoyaría al gobierno), y que de lo contrario "tendrán que responder ante los ciudadanos si se produce un repunte de casos".

Sánchez ha levantado “el tubo del teléfono” para hablar con el líder popular. Han informado que los 60 minutos de la llamada no han servido para acercar las posiciones. Lo cual profundizará las llamadas al orden del gobierno para evitar quedar al desnudo y proseguir con los ERTEs y la centralidad de tomar las decisiones solo concentrando la sanidad de todo el Estado.

Casado se encuentra entre la necesidad de apoyar el plan del gobierno y buscar un posicionamiento crítico ante el mismo que muchos dan por perimido en breve. Sánchez deberá aplicar medidas aún más duras contra los trabajadores y el pueblo para defender las empresas del Ibex35. Muchos analistas prevén que sin el apoyo de Casado y los recortes que hará se queme rápidamente. Casado piensa en un 2021 electoral triunfante con un trifachito.

El riesgo del jefe popular es que Vox le rebane una parte sustancial del electorado. Vox no ha apoyado los planes y en el Congreso de los Diputados se ha erigido casi como la única voz crítica. Como nada y salvar la ropa es la alternativa del PP. Veremos quién se queda con la hegemonía del espacio derechista y ultra. Batalla importante porque con la acción del PSOE y Unidas Podemos, los fachitos tienen oportunidad de gobernar.

El riesgo de Pedro Sánchez es compartir la toma de decisiones con la derecha o con los partidos autonómicos. Pero, también es un riesgo dejar al gobierno en la estacada en el marco de la peor crisis que sufre el Estado español. Digamos que estamos en una negociación un poco más extrema y que hasta el miércoles todos se mirarán con “cara de póker”.

Todo esto también se “adereza” con las advertencias del Banco de España ante "Los elevados niveles de déficit estructural de partida y los aumentos de deuda pública”. El informe publicado este lunes alerta también que estos elementos “ponen de manifiesto la vulnerabilidad de las finanzas públicas españolas ante posibles perturbaciones adicionales en la actividad económica”. Y esto no es un “cisne negro”.

Pero la pandemia prosigue contra el pueblo

Pero toda esta batalla política se está dando en el medio de la peor pandemia y crisis económica sufridas en décadas ¿Quién se podría imaginar que es bueno que solo mueran 164 personas diarias? Pero peor aún es que mientras los epidemiólogos alertan de realizar un desconfinamiento lento y prudente, los líderes del PP y PSOE se pelean por el relato. Otra muestra más de que los partidos no piensan en el sufrimiento de las masas laboriosas.

Sufrimiento que se potencia por la acción catastrófica de los empresarios aplicando ERTEs y EREs por doquier. Y, todo esto con el aval del PSOE-UP en el Gobierno; y con el apoyo del PP y Ciudadanos en el Congreso de los Diputados. Y los partidos de las burguesías periféricas tan solo hacen una oposición “a su majestad”, es decir, quejas impotentes. Incluso los jefes sindicales defienden la posición del gobierno.

Los partidos parlamentarios se adecúan a un régimen perimido, con un monarca que cobra, presuntamente, comisiones; con una justicia “que no tiene vendas en los ojos” y persigue al pueblo catalán y la disidencia política. No hay nada, ni nadie que salve. Ellos son los que gobiernan para el Ibex35.

Cada vez es más necesario que la clase obrera entre en la escena política de lleno. Hay que enfrentar los ERTEs, la falta de medidas de seguridad en el trabajo y el transporte público, frenar la desocupación que aumenta exponencialmente con EREs y los ataques que ya se están haciendo a los salarios en algunas empresas. Es necesario recuperar los comités de empresa, las secciones sindicales y los sindicatos de manos de la burocracia sindical vendida al gobierno y la patronal.

El personal sanitario que gritaba “Queremos tests” a la cara de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Díaz Ayuso; el personal que se ponía en la puerta del Hospital Clínic de Barcelona pidiendo el aumento del 5%, la reivindicación de las maestras substitutas que fueron cesadas por la Generalitat catalana durante la pandemia o los trabajadores de Nissan contra el cierre de la factoría, enseñan el camino de la lucha que hay que seguir y profundizar haciendo emerger la rabia obrera y popular.