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Jujuy. El reclamo policial se trasladó a Jujuy

Esta mañana, policías retirados y familiares se movilizaron a Plaza Belgrano, frente a la Casa de Gobierno provincial. Con críticas al ministro de seguridad Ekel Meyer, exigen aumento salarial, pago de horas extras y por insalubridad.

Miércoles 9 de septiembre de 2020 13:08

Fotos: Jujuy al momento

La crisis abierta con el reclamo policial en la provincia de Buenos Aires parece que comenzó su onda expansiva. Aunque, al menos por ahora, con menos “virulencia” que las demandas de la Bonaerense, la Policía de Jujuy también se puso en pie de guerra por sus reclamos, que empiezan por aumento salarial pero incluyen siempre mejores condiciones “de trabajo” (léase para reprimir) y, sobre todo, impunidad para los abusos policiales y los negocios ilegales. Recordemos que durante la pandemia salieron a la luz varios casos de policías implicados en el contrabando de hojas de coca.

Sin ir más lejos, el propio gobernador Gerardo Morales aseguró que el descalabro de casos de coronavirus en la provincia comenzó por el paso ilegal de dos policías de su propia comitiva a la frontera de Bolivia para el ingreso de hojas de coca. Lo mismo repitió en sus conferencias desde el COE el ministro de seguridad Ekel Meyer, y desde ahí el malestar y críticas que se escucharon durante la manifestación contra el Ministro.

También acusan a Meyer de “inoperancia” frente al tratamiento durante la pandemia, responsabilizándolo por la muerte de 8 policías por coronavirus. Tres policías retirados ya habían iniciado una causa penal contra el Ministro. Según El Expreso, “la causa fue presentada en el juzgado de turno por Carlos Hugo Bejarano, Ricardo Sánchez y Alberto Quiroga, con el patrocinio del Dr. Pedro M. Abán. En el escrito se menciona por ejemplo que ‘cuando por obrar discrecionalmente se crean condiciones para que se produzcan muertes, padecimientos del covid-19 y el abandono del personal policial la situación cambia; y cambia porque se está en presencia de omisiones cuyas consecuencias son irreparables’."

Todavía no están claras las consecuencias que traerá el malestar dentro de la policía provincial, y si alcanzará el nivel de crisis política que ya abrió la Bonaerense, una fuerza con un poder de fuego (y de “negociación”) muy superior. Lo que sí es claro, es que cada vez que las fuerzas policiales “toman las calles” es para conseguir, además de sus reivindicaciones “sectoriales”, mayor impunidad, tanto frente a la brutalidad y abusos policiales que se han multiplicado en la cuarentena como vimos con el asesinato a golpes del mecánico Ariel Valerian, el abuso sexual contra una joven trans en Libertador y el asesinato de presos en el Penal Gorriti, como para los negocios non sanctos que organizan.