La movilización visibilizó la problemática y empujó a las instituciones a generar canales de denuncias que explicarían el aumento de acusaciones formales este año.
Martes 24 de julio de 2018
2018 Aumentan las denuncias
Según consigna la Tercera serían solo 6 planteles que no tendrían ninguna denuncia, 15 universidades no respondieron, mientras que 16 instituciones reconocieron que desarrollan investigaciones, que suman en total 132 casos. Un mayo feminista que empujó a los planteles a formular canales de denuncia y protocolos, que explicarían
el aumento de las acusaciones formales.
No obstante, se mantienen los cuestionamientos a las medidas que tomaron tanto los planteles como el Estado, ya que serían insuficientes para enfrentar una problemática que parece ser crónica.
En la Universidad de Santiago, se llevan adelante 16 investigaciones según lo que señaló el director jurídico, Ángel Jara, quien manifestó que ya han sido destituidos los académicos Pablo Vera y Matías Dziekonski.
Sin embargo, consultamos por el proceso de investigación a Valeria Abett de la Torre, Coordinadora de la vocalía de géneros y sexualidades, Usach, quien cuestionó la forma en que se han llevado adelante las investigaciones, declarando que “el sumario de Pablo verá duró más de un año, cuando se supone que debe durar 20 días, más una posible prórroga. Además, mantuvo un cargo de confianza del rector mientras era investigado. No fue voluntad de la rectoría su destitución, fue la presión de las movilizaciones y también, en parte, porque Zolezzi podría haber visto empañada su reelección si mantenía impune casos como el Vera quien es investigado por fiscalía”.
En tanto, en la Universidad Andrés Bello, a sus canales formales llegaron 22 denuncias durante este año y en la universidad de Playa Ancha hay cinco sumarios en curso. Mientras que en la Universidad de Antofagasta, a dos meses de iniciada la movilización, la FEUA, instalaron estas cuestiones mínimas que tienen relación con protocolos contra el acoso, cambios curriculares y sanciones a académicos con acusaciones y sumarios, dejando en un segundo plano las demandas estructurales e “históricas” del movimiento estudiantil, sin tomar tampoco demandas históricas del movimiento de mujeres, según señalan militantes de la agrupación Pan y Rosas.
¿Cómo se hizo crónico el abuso en las universidades chilenas?
Para las militantes de Pan y Rosas el abuso y el acoso se han naturalizado en las instituciones porque existe el autoritarismo universitario, que es herencia de la dictadura. En ese sentido, Valeria de la Usach, señaló que “es evidente lo antidemocrática y no representativas que fueron las recientes elecciones de rector, que dejó fuera de la decisión a 2300 académicos, 2000 funcionarios y más de 20.000 estudiantes, esto muestra cómo en la Universidad continúa viva la herencia de la dictadura. El autoritarismo permite todo tipo de abusos, especialmente contra estudiantes y trabajadores precarizados, que son principalmente mujeres”.
En ese sentido, Valeria reflexionó respecto a la conducción del movimiento por educación no sexista, a quienes cuestiona también por no unificar las demandas históricas del movimiento estudiantil para haber hecho una exigencia directa al gobierno, porque los pilares de la educación de mercado son el sustento de una educación sexista, basada en la desigualdad social y en la segregación social.