Embraer transferirá parte de la línea de montaje de los aviones ejecutivos Phenom 100 y Phenom 300, dos de los más vendidos por la compañía, a los Estados Unidos, según confirmó el pasado martes la empresa.
Jueves 14 de mayo de 2015
Fotografía: Reuters
El montaje final del modelo, actualmente producido en dos fábricas del estado de San Pablo, será realizado a partir de 2016 en la planta de Melbourne, en el estado de Florida.
Sin embargo, a pesar de la transferencia del modelo a los Estados Unidos, la producción de las estructuras de estos modelos continuará siendo fabricado en Botucatu, en el interior de San Pablo.
La fábrica de San José dos Campos producirá nuevos modelos comerciales de la Embraer, los aviones E2, que absorberá todo el equipo actualmente dedicado a la construcción de los modelos Phenom 100 e Phenom 300.
El Sindicato de Metalúrgicos de San José dos Campos, que representa a 40 mil trabajadores y está afiliado a CSP-Conlutass (principal central sindical opositora de izquierda al gobierno de Dilma), afirmó que iniciará una campaña para mantener la producción de Phenom en Brasil y evitar la internacionalización promovida por la compañía.
Es absurdo que Embraer continúe con esta política de desnacionalización, que tanto perjudica al país y a los trabajadores, afirmó en un comunicado el vicepresidente del sindicato, Hebert Claros.
Embraer respondió que continuará invirtiendo en la ampliación y la modernización de sus operaciones industriales en Brasil, así como en el exterior, con el objetivo de mantener la competitividad a nivel global.
La compañía también afirmó que los Estados Unidos se transformarán en el centro de inteligencia de la aviación ejecutiva de Embraer.
En un momento en que la industria brasilera pasa por una importante crisis y ataca a los trabajadores con miles de despidos y suspensiones, la transferencia de parte de la producción de Embraer a los Estados Unidos tiende a profundizar aun más esta perspectiva.
Entreguismo petista a los Estados Unidos
Desde la VII Cumbre de las Américas, el gobierno de Dilma viene estrechando lazos comerciales con los EEUU (en función del aumento de la deuda externa brasilera mediante la valorización del dólar) y este nuevo anuncio refuerza la política de entrega de los recursos nacionales.
El mes pasado, Joaquim Levy, ministro de Hacienda de Dilma, fue a Nueva York para vender las “novedades” del PL 4330 y ofrecer a los trabajadores brasileros a las grandes multinacionales norteamericanas. El discurso de “autonomía” petista frente a los Estados Unidos (así como el de defensa de los derechos laborales”) también son negociados en dólares bajo la crisis del PT.
Al posicionarse contra la transferencia de la producción, los trabajadores de Embraer, a través de su sindicato, necesitan articularse con el resto de los trabajadores que vienen siendo amenazados en otras fábricas, y lanzar un plan conjunto para enfrentar los despidos en la industria.
Un plan unificado como este necesita comenzar defendiendo a todos los contratados, que serán los primeros a ser despedidos, para que sean efectivizados recibiendo un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar. Para que no haya despidos, es necesario la división de las horas de trabajo sin reducción salarial. Los recursos vendrán de las ganancias millonarias que la Embraer acumuló en el último periodo, y que suman 5 mil millones de reales en el último trimestre de 2014.
Fuente: Esquerda Diario / Agencias