La definición que generó escándalo en las redes sociales figura en el material bibliográfico del docente de Derecho Constitucional de la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires.
Adriana Bilbao Abogada - Integrante del CeProDH
Miércoles 21 de septiembre de 2016 17:28
Gregorio Badeni es docente de Derecho Constitucional. Egresado de la Universidad de Buenos Aires, comenzó su carrera como profesor en 1970. En 1976 obtuvo el cargo de Profesor Adjunto Interino, en plena dictadura militar donde los concursos docentes estaban cerrados y la Facultad de Derecho intervenida. Mantuvo el cargo a través de sucesivas confirmaciones hasta el año 1987. Fue premiado por la Legislatura Porteña como personalidad destacada en junio de este año por su labor en las ciencias jurídicas. Hoy es jefe de cátedra y tiene a su cargo cinco cursadas.
En su material bibliográfico, de carácter obligatorio para la materia, se puede encontrar un ataque directo a los sectores LGTBI. “Las uniones, aunque sean permanentes, entre homosexuales no conforman un matrimonio según el orden natural. Esto excluye la posibilidad de calificar como matrimonio”, dice Badeni en su texto. Y refuerza diciendo que “el esnobismo que inspira la legalización matrimonial de personas del mismo sexo puede alterar la esencia natural del matrimonio y hasta de la propia familia. Si permitimos contraer matrimonio a personas del mismo sexo para evitar una presunta discriminación ¿Por qué no hacer lo mismo con la poligamia, con el matrimonio entre hermanos, padres o madres con sus propios hijos o hijas y otros casos que lindan con el absurdo”.
En las redes sociales la publicación del apunte causó un escándalo entre estudiantes y exestudiantes que integran el grupo de Facebook de más de 30.000 personas. Comentarios de repudio, intercambios sobre qué tipos de denuncias hacer y discusiones sobre la libertad de cátedra fueron los mayoritarios. Pero claro está que ninguna libertad de cátedra puede menoscabar la dignidad de millones de personas.
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El caso de este “doctor de las ciencias juridicas”, como viene reflejando en La Izquierda Diario, no es aislado. Badeni es parte de los tantos que habiendo sido parte del cuerpo docente durante la última dictadura militar hoy siguen dando clases, desplegando su ideología ultrarreaccionaria y persiguiendo a susestudiantes, como Mauro Segret. Badeni, junto con Daniel Sabsay y otros docentes, firmó el documento que brega por la defensa de los genocidas y es firmante de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, reconocido por sus comunicados en el diario La Nación exigiendo la libertad a los militares que cometieron los crímenes más atroces de nuestro país.
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El doctor Badeni elige seguir haciéndose eco de falacias religiosas para sostener su tesis homofóbica. No queda muy lejos de Jorge Bergoglio que, ya hecho Papa y desde el último año hasta acá, salió a hacer declaraciones del mismo calibre. Tanto la Iglesia Católica como él mismo, quedan a años luz de los avances en las libertades democráticas y los derechos que han sido conquistados a través de la incansable lucha.
Se puede observar cómo el Derecho responde a intereses claros de la clase dominante. En este caso cómo la Iglesia es un enemigo claro que pretende limitar la avanzada de derechos democráticos para los sectores que sufren el machismo de esta sociedad.
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Agostina Nejamkin, estudiante de la Facultad de Derecho y militante de la Agrupación Pan y Rosas, declaró a La Izquierda Diario que “las y los estudiantes seguimos demostrando que no vamos a callarnos. Tenemos que hacer una gran campaña en la facultad contra este tipo de expresiones medievales. Sabemos que nuestra facultad tiene estos personajes nefastos, que promueven ideas discriminatorias atacando a los sectores que salimos a la calle a luchar por nuestros derechos”.
Nejamkin agregó que “es de suma urgencia que la Iglesia no se meta más en nuestras vidas, que defina qué nos tiene que gustar, con quién tenemos que estar, qué es lo natural o lo anti natural. Una de las peleas que vamos a ir a dar al Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario es la pelea por la separación de la iglesia del Estado”.
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