Sábado 7 de abril de 2018
"No tenemos nada que ver con la ex presidenta y con La Cámpora", dijo Miguel Ángel Pichetto, como si hiciera falta aclararlo. El hombre que negocia habitualmente con el gobierno nacional en la Cámara Alta, confirmó lo que todos ya sabían.
La reunión, que tuvo lugar en Gualeguaychú, terminó sin grandes novedades. Cuando los senadores peronistas llegaron a la provincia gobernada por Gustavo Bordet, ya se sabía que ningún mandatario provincial de ese signo daría el presente.
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Lo que fue presentado como el lanzamiento del "peronismo de los gobernadores" no logró colar siquiera uno. Incluso el mandatario local que había sonado como uno de los presentes, ni siquiera se arrimó por el Hotel Aguay.
Eso sí, se hizo tiempo para llamar desde Misiones, donde compartía reuniones nada más y nada menos que con el presidente Macri. Los gobernadores peronistas tienen mucha más afinidad con el oficialismo nacional que con los senadores o diputados de su propio palo.
Bordet no es la excepción dentro de los mandatarios provinciales peronistas. En su gira por el norte argentino, Macri se vio además con Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Valdés (Corrientes), Domingo Peppo (Chaco) y Gildo Insfrán (Formosa).
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Este último es el jefe político de José Mayans, el senador que el miércoles pasado le dio una mano al ministro Luis Caputo para hacer lo que Hernán Lorenzino, uno de sus antecesores en el cargo, no pudo. El actual ministro de Macri pudo hacer realidad el "me quiero ir".
En Entre Ríos estuvieron algunas de las figuras representativas del espacio que se sigue denominando "massismo". Graciela Camaño, Ignacio de Mendiguren y Marcos Lavagna dieron el presente. Quien no estuvo fue Felipe Solá, claramente alineado en otro sector del peronismo. Tampoco fue de la juntada Facundo Moyano.
Como viene ocurriendo en cada reunión de las que tienen lugar en aras de la tan declamada "unidad del peronismo", uno de los ausentes fue el propio Sergio Massa. El hombre de Tigre viene teniendo reuniones con Florencio Randazzo, otro de los derrotados en las elecciones de octubre de 2017. El ex ministro oriundo de Chivilcoy es otro de los ausentes en este tipo de reuniones. Florencia Casamiquela, que lo acompañó en la campaña del año pasado, sí dio el presente.
El encuentro en Entre Ríos estuvo lejos de alumbrar algún paso concreto. La búsqueda de un "peronismo de centro" fue presentado como un objetivo a seguir. Pero el "centro" de este espacio parece estar bastante cerca de las políticas del gobierno. Que sea Pichetto quien protagoniza el armado en curso dice mucho del peronismo que se propone.
Un peronismo "confiable" para el gran empresariado parece ser la consigna que Pichetto y sus socios proponen a partir del encuentro de Gualeguaychú. Su "labor parlamentaria" lo demuestra todos los días. Sin ir más lejos, es el peronismo que garantizó la discusión y votación de la llamada reforma previsional en diciembre pasado.
El peronismo busca afanosamente un camino hacia la unidad. Sin embargo, no parece cercana. De todos modos, tampoco se puede asegurar que una eventual unificación garantice un triunfo en 2019. Por ahora, la única certeza es que sigue la rosca.
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