El lunes, por el Día Internacional de las Mujeres, familiares y víctimas de violencia, organismos de DD HH, organizaciones de mujeres, políticas y sociales marcharon por las calles de Jujuy denunciando las diferentes formas de violencia hacia las mujeres, y se posicionaron de forma independiente frente a la crisis nacional abierta por el caso Nisman.
Andrea Gutiérrez Concejala (MC) del PTS-FIT en San Salvador de Jujuy
Martes 10 de marzo de 2015
Pese a la lluvia en la provincia se logró una importante marcha por las calles céntricas, la misma estuvo encabezada por mujeres familiares y víctimas de violencia machista y organismos de DDHH, e integrada por diferentes agrupaciones de mujeres como Pan y Rosas, el Plenario de Trabajadoras, Mumalá, junto a organizaciones sociales, políticas y sindicales como la comisión de mujeres del SEOM, el Movimiento Tupaj Katari y el Frente Popular Darío Santillán – Corriente Nacional.
A su inicio pasó por las oficinas de El Tribuno de Jujuy, donde presentaron el documento unitario que denuncia la situación actual de las mujeres y que entre sus consignas exige que se saquen de circulación las contratapas que objetivizan el cuerpo de las mujeres.
La marcha, en sintonía con las que se realizaron en otras provincias del país, se expresó frente a la crisis abierta por la muerte del fiscal Nisman, denunciando el rol que juegan los servicios de inteligencia y su relación con el Poder Ejecutivo, los jueces, fiscales y las fuerzas de seguridad, así como sus los lazos de complicidad y responsabilidad con el narcotráfico y las redes de trata y prostitución. “Frente a la falsa ‘polarización’ que buscan impulsar el gobierno y las ‘corpos mediáticas’, la corporación judicial y la oposición patronal, debemos organizarnos de manera independiente contra la impunidad, el espionaje y la violencia que todos ellos generan”, enuncian en el comunicado.
La lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito fue central y se escucharon cánticos durante todo el recorrido exigiendo este derecho y la aprobación del proyecto de ley presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al aborto; así mismo denunciaron al estado nacional como el principal responsable de las 300 muertes al año por abortos clandestinos del país y rechazaron el Código Civil pactado con la Iglesia.
Los nombres de Lili Zambrano, Haydée Cruz, Evelia Murillo y Romina Aramayo (victimas de feminicidio) protagonizaron también con el objetivo de visibilizar a la Justicia patriarcal que deja estos casos impunes mientras encarcela a las mujeres que abortan en condiciones de clandestinidad y arriesgando sus vidas. Denunciaron al régimen provincial bipartidista que al mismo tiempo que permite que esta situación se perpetué aprobó un reaccionario Código Contravencional ante el que las mujeres piden inmediata anulación.
La denuncias al gobierno provincial no se agotaron allí, sino que también se exigió la derogación de la Ley de paritarias de Fellner, que se aprobó con el aval silencioso de la UCR, por su contenido antiobrero que significa un gran golpe contra las mujeres ya que avanza sobre el derecho a huelga al impedir que se paguen los días de paro, y en regimentar la organización independiente de los trabajadores, entrometiéndose en los sindicatos y convirtiéndose en juez y parte para definir qué gremios son legítimos en las negociaciones.
Cabe destacar que el documento unitario también se pronunció en solidaridad con la lucha de los obreros de Lear que hoy nuevamente cortaron la panamericana en reclamo de la reincorporación y denunciando la persecución política por parte de la patronal. Las mujeres se solidarizaron también con la campaña que llevan adelante los trabajadores de la ex-Donnelley y su comisión de mujeres por la expropiación inmediata de la gráfica