El Hospital Gamen está colapsado y la Clínica Gomara permanece cerrada. El Hospital Regional Sur de Rosario quedó en una promesa, y los y las villagalvenses tienen que viajar a Rosario para ir al médico. Testimonios de lectores de La Izquierda Diario y de seguidores del Frente de Izquierda
Jueves 16 de abril de 2020 20:45
En Gálvez el acceso a la salud no se garantiza para toda la población. El único hospital público de la ciudad, el Gamen, no da a basto para atender a toda la población, más aún desde que cerró la Clínica Gomara, que aún espera ser reabierta por todos sus trabajadores y por la población.
El Hospital Regional Sur, justo en el límite entre las dos ciudades, es literalmente un cascarón vacío. Herencia del PS que el gobierno de Perotti ni consideró poner en marcha de manera urgente frente a la pandemia. Las personas que tienen obra social, incluídos los jubilados del PAMI, tienen que viajar a Rosario ante cualquier dolencia que requiera asistir a una guardia, e incluso muchas veces a simples consultas de control. Sobre esto charlamos con lectores de este medio y seguidores del Frente de Izquierda Unidad en Villa Gobernador Gálvez.
Muchos trabajadores y trabajadoras, ven que el sistema de salud en la ciudad, que ya era deficiente, empeora. Uno de ellos opina que la salud privada ante este tipo de emergencias "tendría que ponerse a disposición de cada municipio". Otro planteó a este diario que debería manejarse "cómo en los hospitales públicos, si ellos ya nos descuentan del sueldo me parece que antes está situación tendrían que dejar de lado el cobrar las consultas".
Ante esta situación de emergencia social y de crisis sanitaria es más necesario que nunca que se destinen recursos a la salud, para comprar reactivos para los test, respiradores y todos los insumos necesarios para instalar más camas de terapia intensiva, también para adquirir equipamientos de protección personal para los y las trabajadoras de la salud, y para pasar a planta permanente a todos lo que se encuentran precarizados, como los monotributistas, y contratar más personal en planta para poder hacer frente al pico de la pandemia que aún no llegó.
Una situación de crisis social
Muchos galvenses se quedaron sin trabajo, o trabajan menos horas por menos salario, y difícilmente llegan a fin de mes. " Yo estoy trabajando semana por medio, solo salgo a la tarde 15 minutos a comprar para cocinar, me manejo el día a día porque ir a comprar al mayorista es imposible", nos cuenta un seguidor de las redes del Frente de Izuierda. Muchas personas directamente tienen que acudir a la copa de leche y a las viandas del comedores, y también se sostienen con la solidaridad de los vecinos, para poder alimentarse.
Aquéllos que tienen que salir a trabajar, se exponen al contagio y también al maltrato policial. Un trabajador nos decía: "vi que a mis compañeros que les tocó trabajar estuvieron medio desamparados en los cuidados básicos que tenían que tener, en darle una ayuda por salir a trabajar y exponerse." También nos contó una situación de maltrato policial: "el otro día mi hermano entró la moto cuando volvía del laburo y la policía lo trató muy mal, no deberían hacer eso y menos a los que salieron a arriesgarse para poder comer y darle de comer a toda la gente de la ciudad."
Es necesario que se garantice un salario de 30.000 pesos mensuales a todos aquéllos que se encuentran sin empleo o que no pueden trabajar a causa de la cuarentena. También que se deje de amedrentar y perseguir a los que tienen que salir a trabajar todos los días para abastecer a toda la población, como decía un trabajador a este diario. Esta vez la crisis social, que viene de hace mucho tiempo en esta ciudad y que la pandemia vino a agravar, no la tienen que pagar los de abajo.
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