La asamblea votó articular una instancia para discutir cómo fortalecer la lucha contra los planes de ajuste y por el triunfo de la lucha docente.
Maximiliano Olivera @maxiolivera77
Jueves 23 de agosto de 2018
Este jueves al mediodía más de un centenar de estudiantes se reunieron en el mástil del Centro Prebisch en una asamblea para discutir medidas en el marco de la huelga docente. La asamblea fue convocada por iniciativa de la asamblea de Letras y algunas agrupaciones estudiantiles como Filo a la Izquierda (Juventud del PTS e independientes), mientras que el CUEFyL, bajo la conducción de La Bolívar, realizó un llamado de compromiso que ni siquiera publicaron en las redes sociales. Mientras que ni el Centro de Psicología, bajo la conducción de la Cepa, ni el Centro de Odontología, en manos de la Franja Morada, participaron.
Entre las principales medidas se votó convocar al resto de asambleas en pie, a las carreras y colegios preuniversitarios a confluir en una asamblea interestudiantil el próximo miércoles 29 a las 17 h en el Rectorado. Esta instancia estará abierta a los demás estamentos para poder coordinar medidas que fortalezcan esta lucha en defensa de la educación. Además se adhirió a la movilización que la asamblea docente resolvió convocar para el 29.
Desde Filo a la Izquierda se propuso adoptar como consigna el apoyo incondicional a la lucha docente, como una forma de expresar un apoyo claro frente a las declaraciones de las autoridades que quieren dividir a estudiantes y docentes haciendo foco solo en el paro. También se propuso y aprobó que la denuncia a los planes de ajuste sobre la educación diseñados por el FMI sean acompañados por la exigencia del “aumento para el presupuesto educativo en base al no pago de la deuda externa”.
Desde la asamblea de Letras se llevó la propuesta de trabajar un paro estudiantil, en vista de que hay un grupo minoritario de cátedras que continúan dictando clases o que toman asistencia, como forma de interpelarlos para que se sumen a las medidas discutidas. Esta moción fue apoyada de manera generalizada, con el voto negativo sólo de La Bolívar.
A propuesta de Pan y Rosas la asamblea se pronunció por “la defensa de la educación laica y científica, por plata para educación no para la Iglesia” y la separación de la Iglesia y el Estado, señalando que la fuerza que tuvo la marea verde por el aborto legal en las calles es fundamental para la lucha en defensa de la educación. Se tomaron ejemplos de cómo las luchas se entrelazan, la comparación entre los $46.000 que se le paga a un obispo y que un jefe de trabajo práctico con dedicación simple tiene un sueldo bruto de $5.600; o que las autoridades permiten una injerencia de la Iglesia dentro de la UNT.
Como parte de buscar nuevos canales de difusión, se constituyó una comisión de prensa y se realizarán carteles para difundir la convocatoria a la asamblea interestudiantil y la movilización, con financiación del CUEFyL. La asamblea también votó un repudio a la represión a los trabajadores del Astillero Río Santiago y en solidaridad con su lucha contra el intento de cierre.
El gobierno se niega a volver a reunirse con los docentes y su última propuesta fue un miserable aumento salarial del 10,5%. Mientras tanto el paro docente se sostiene a nivel nacional, donde los estudiantes comienzan a protagonizar importantes movilizaciones que rompen el cerco mediático. Es necesario profundizar este camino para derrotar los planes de ajuste.