Desde la Izquierda Diario nos comunicamos con Evelina docente de la Escuela Media de Chicligasta, una de las zonas más afectadas por las inundaciones. En esta entrevista nos cuentan cómo se vienen organizando los docentes para dar una respuesta a los damnificados.
Domingo 15 de marzo de 2015
Localidad de Palomino al sur de Simoca.
Cuéntenos, ¿cómo se están organizando?
Estamos en la plaza con una carpa grande haciendo una colecta desde el día martes para recibir lo que la gente está donando, ya que como nosotros somos un poco los que conocemos a las familias y la gente más personalmente, para que les llegue a sus manos más que nada. Tenemos varias localidades que ver, porque al ser profesores de la escuela media estamos cubriendo distintas zonas de Los Mendoza, Atahona, Aimogasta y Sandovales, Chiciglasta, Yacu Chiri, y también localidades donde aún no se han podido llegar, como Palomino.
¿Cuál es la situación de la gente? ¿Cuantos evacuados hay?
Por localidad tenés aproximadamente 40 a 50 familias, donde hay más es en Monteagudo deben ser como unos 300 ellos. Lamadrid es otra localidad afectada, entonces nosotros como somos los docentes de esa zona tratamos de llegar hasta allí. La gente está sin luz y una de las necesidades más grandes es el agua potable, ya que la poca gente que tiene bomba funciona con electricidad, así que no les está subiendo el agua. Lo que más se nos va de las manos es el agua y los que están aún afuera no le podemos dejar la mercadería ni la ropa por que no la pueden usar (…) Los evacuados están siendo llevados a las escuelas cercanas de sus domicilios, aunque la gente es muy reacia a dejar su domicilio. Ellos no quieren dejar sus pertenencias y esperan ahí la ayuda, por eso tratamos de llevarles a las casas o a los directores para que ellos lo hagan llegar.
¿Cómo surgió esta iniciativa de los docentes?
Ha surgido de uno de los docentes que como no podíamos llegar a la escuela, decidimos organizar y armar una carpa para empezar a juntar y llevar a las familias. Es así como nos organizamos y nosotros cubrimos a nuestra escuela y a las escuelas que nos rodean para poder hacerles llegar lo que recolectamos. (…) A las localidades para las que nosotros estamos trabajando no ha llegado ayuda de la gobernación, agentes del SIPROSA, no ha llegado. (…) Quizás a la villa no le llego el agua pero a los alrededor si, así que ellos no pueden salir a comprar. Entonces nosotros le acercamos las cosas, incluso yo les cuento que paralelo a nosotros hay un grupo de docentes en la localidad de Concepción que también están con una carpa recibiendo donaciones para que podamos hacerles llegar en forma conjunta entre mañana y pasado.
Y nosotros vamos casa por casa, familia por familia y se lo dejamos en sus manos, ese es nuestro trabajo. O en todo caso organizando con los directores, para dejarles a ellos que pueden entrar a otras localidades afectadas. Después de esto va a haber mucho que trabajar porque hay gente que perdió todo, perdió su casa, alumnos nuestros que no están bajo techo todavía.