A un mes de comenzada la competición, parece que estamos en presencia de un año de transición. Las decepciones del año, los nuevos equipos a ver, los mitad de tabla y la Legión Argentina.
Viernes 28 de noviembre de 2014
Fotografía: Craig Mitchelldyer
Empecemos por el Este. La bestia equipista de los Heat de Miami, sin los "4 Grandes" (Lebron James y Ray Allen se fueron a Cleveland), es un equipo que hoy está clasificando apenitas al playoff. Falta mucho aún, y el equipo puede mejorar con Wade, Bosch y el rendidor Deng. Pero Spoelstra sabe que tendrá que pelearla en un año de transición. El punto es, ¿Transición hacia qué? En Indiana, con George lesionado por toda la temporada, de equipo sensación se fue para abajo como submarino. Para colmo de males el obrero David West se lesionó el tobillo y aún no arranca. Están novenos en la Conferencia. Aclaremos: estos 2 equipos pelearon por 2 años consecutivos las finales de la Conferencia.
Pero, entonces, ¿Qué es lo nuevo? Nada que sorprenda, pero sí que es una muestra de un salto de calidad: los Toronto Raptors van primeros, y es el equipo que menos perdió en la liga (2 derrotas sobre 15 partidos). Decimos que no es sorpresa porque De Rozan (20 puntos de promedio por partido) ya es la estrella de toda la Liga y Valanciunas un pívot europeo de la escuela lituana, duro como soviético y con mentalidad equipista. A ellos se le suman gente nueva y tan joven como ellos, Kyle Lowry asiste y anota; y el resto defienden como ningún equipo lo hace. Otro equipo que también muestra lo que es nuevo en la NBA es el Washington Wizards, con Wall al comando, que mete y asiste, y el viejo lobo de mar Paul Pierce aportando experiencia. Van segundos en la Conferencia. Tercero es el prometedor equipazo de los Bulls de Chicago, con Butler conviriténdose en el goleador, Rose sin lesionarse, y la dupla franco-española debajo de los cestos: Noah-Pau Gasol. Si encuentran los engranajes, son candidatos puestos. Luego está Milwaukee, con Jason Kidd de entrenador. Comienzan a conocer lo que es ganar, luego de ser el peor equipo el año pasado, y Atlanta Hawks que acostumbra estar ahí, en la pelea.
¿Y el monstruoso Cleveland Cavaliers? En medio de la marea, séptimos. Con Irving, Lebron, Kevin Love ¿Y ahora, Ray Allen también? Es demasiado individualismo como para tener equipo colectivo. Tanta inversión y parafernalia decepciona en este arranque. Hay que ver como sigue, "esperar y ver...".
Por el Oeste también cosas nuevas, aunque sin ser sorpresas. Los Memphis Grizzlies de Marc Gasol, el gran base Conley, el defensor Allen y el oso malo (zurdo hasta la muerte) Zack Randolph; comenzaron dominando la conferencia más pareja y difícil. Y le siguen otros que no son sorpresa pero que también pegaron un salto de calidad, los Golden State Warriors de Stephen Curry, Bogut, Iguodala y Stephen Curry por varias veces más, sobre todo a la ofensiva. En el trío de los equipos mejorados que ya mostraban algo están terceros los Blazers de Portland, con LaMarcus, Batum y Lillard. Los Houston Rockets siempre en positivo, da gusto verlo a Hardem y Howard, pero tienen esa cosa autosuficiente que no terminan de hacer explotar al equipo.
Recién ahí aparecen las Espuelas de Manu Ginóbili y Cía. Van quintos, pero solo perdieron 4 partidos. Señal de lo pareja que es la Conferencia Oeste. Atrás Dallas Mavericks con el goleador de la liga, el alemán Nowitzki, reforzado abajo con Chandler, escapado de la ruina de New York Knicks. Luego vienen los Clippers, que podrían subir la escalera y los Suns. Entre los peores de la Conferencia están los Thunders de Oklahoma, con Durant y Westbrook que tienen que entrar a jugar recién ahora. Hace poco empezó esto... Tiempo al tiempo.
En la Legión Argentina cuesta ver a Prigioni peleándola en New York Knicks. En el equipo del siempre semi-lesionado y fastidiado Carmelo Anthony nadie juega al básquet excepto el argentino y el español Calderón. Oro en polvo gastado, mientras el argentino corre, defiende, asiste y encima ahora mete puntos... y eso que siempre come mucho banco. Luis Scola ahora de titular obligado en los Pacers, siempre aportando lo que es suyo, pero como siempre se dice: mejor titular en equipo medio-pelo que suplente en un equipazo, que al fin de cuentas no lo es tal sin la magia de Paul George. Todos queremos más minutos del Luifa, pero desde hace rato. Ahora comienza a tenerlos, pero de carambola. Y Manu Ginóbili sigue ganando partidos a contra-reloj, asistiendo y metiendo sus puntitos. Y ahora que Popovich está enfermo, para bien o mal del equipo, los entrena quien dirigiera al Manu en Italia, Messina, que ama el juego del argentino. 28 puntos metió antes de ayer, y fue la estrella.
La liga lleva un mes, y los equipos jóvenes marcan el camino. Pero la temporada regular es larga, y al final del camino están los playoff. Recién ahí empiezan a jugar al básquet. Todo esto es para ganar ventaja de localía y pocas cosas más. Las tendencias son éstas, hay que ver como sigue desarrollándose la tabla general, en medio de decenas de partidos por semana.