Los Encuentros Nacionales de Mujeres tienen más de tres décadas de existencia. Con errores y aciertos, atacado sistemáticamente por la Iglesia e, incluso, superando los manejos burocráticos de una minoría que se arroga el derecho de erigirse arbitrariamente en representante de las amplias mayorías, se han convertido en un espacio emblemático del movimiento de mujeres y una experiencia inédita en el mundo.

Andrea D’Atri @andreadatri | Diputada porteña PTS/FIT
Jueves 22 de septiembre de 2016 12:33
Desde diciembre 2015 se está reuniendo la Comisión Organizadora del XXXIº Encuentro Nacional de Mujeres. Las compañeras de Pan y Rosas fuimos contando a lo largo del año, en La Izquierda Diario, cuáles fueron los principales debates que allí se dieron. Porque consideramos que si "el Encuentro somos todas", todas las mujeres tenemos derecho a participar, presentar propuestas y saber qué posiciones sostuvieron las mujeres de diferentes agrupaciones, corrientes políticas, organizaciones sindicales y otras compañeras que allí se reunieron. Aquí sintetizamos algunos de esos debates y resoluciones.
La marcha no se divide: ¡Todas manifestaremos nuestro repudio a la jerarquía eclesiástica!
Desde hace muchos años, cada vez que la marcha de las mujeres comienza a recorrer las calles de la ciudad al cierre de los talleres, el domingo a la tarde, la inmensa mayoría empezamos a ver en qué calle tendremos que doblar si queremos manifestar nuestro repudio a la jerarquía de la Iglesia y denunciar su cruzada contra nuestros derechos. Inevitablemente, la marcha se divide en dos. Una inmensa mayoría busca manifestarse frente a la Catedral, señalando la responsabilidad de la Iglesia en que sigan muriendo mujeres jóvenes y pobres por las consecuencias de los abortos clandestinos, mientras la minoría encabezada por la Comisión Organizadora, se niega a reconocer la legitimidad de esta bronca y este reclamo.
La Comisión Organizadora resolvió que pasaremos por delante de la Catedral de Rosario, para denunciar el papel de la Iglesia en mantener la opresión sobre las mujeres
Nos conducen por calles poco transitadas, oscuras y periféricas, intentando que la movilización no pase cerca de ninguna de las instituciones que legitiman, reproducen y garantizan nuestra discriminación y desigualdad. Pero este año, a pesar de la resistencia de esa minoría que viene dirigiendo los Encuentros a su gusto, la mayoría de las compañeras que integramos la Comisión Organizadora logramos un triunfo inédito: ¡la emblemática marcha no se dividirá! Con la bandera del XXXIº Encuentro Nacional de Mujeres, que encabezará a decenas de miles de mujeres de todo el país, pasaremos por delante de la Catedral de Rosario, para denunciar el papel de la Iglesia en mantener la opresión sobre las mujeres.
Los responsables de nuestra inseguridad, ¡fuera del Encuentro!
Así lo resolvió la reunión plenaria de la Comisión Organizadora y se definió publicar una exigencia para que no haya fuerzas de seguridad rodeando el Encuentro Nacional de Mujeres. No queremos que las mismas fuerzas represivas que están implicadas en las redes de trata que secuestran a nuestras amigas, hermanas, hijas y compañeras de trabajo, que son los asesinos de gatillo fácil de nuestros hijos, que regentean los prostíbulos y persiguen, criminalizan y acosan a las personas en situación de prostitución, ensañándose particularmente con las mujeres trans, nos vengan a decir que van a cuidarnos.
No queremos que las mismas fuerzas represivas que están implicadas en las redes de trata, que son los asesinos de gatillo fácil de nuestros hijos, que regentean los prostíbulos, nos vengan a decir que van a cuidarnos.
El Consejo Municipal, a expensas del concejal Osvaldo Miatello del Frente Renovador, recibió a organizaciones católicas que exigían "seguridad" para la Catedral y demás propiedades de la Iglesia. "La seguridad del Encuentro la hacemos entre nosotras", planteamos en la reunión de la Comisión Organizadora y todas estuvimos de acuerdo que así sería, rechazando cualquier tipo de injerencia de las fuerzas represivas en el Encuentro Nacional de Mujeres.
¡Que todas las mujeres del Encuentro sepan qué debatimos en la Comisión Organizadora!
Pan y Rosas participa de esta Comisión Organizadora y ha hecho públicas las posiciones que allí hemos defendido y fundamentado, solas o en común con compañeras de otras agrupaciones políticas, feministas y organizaciones sindicales, incluso aquellas en las que estuvimos en minoría. Así lo hicimos cuando a principios de año logramos que no se permita el ingreso de la Policía y la Iglesia a la Comisión Organizadora. También logramos, pese a la resistencia de una minoría, que se rechace el financiamiento de empresas, para garantizar la autonomía del Encuentro.
Rechazamos rotundamente el doble vallado del escenario en el acto de apertura
Porque queremos un Encuentro democrático, debatimos y logramos que se abriera el taller de “Mujeres Trabajadoras Sexuales” que hace varios años están solicitando las mujeres de AMMAR (Asociación de Meretrices), para debatir sobre la violencia institucional que sufren diariamente. Del mismo modo, aunque las mujeres del PCR fueron una minoría que se opuso sistemáticamente, junto a AREC y otras compañeras logramos la apertura del taller “Mujer y Cannabis”. Por primera vez, también logramos que la Comisión Organizadora haga una convocatoria a movilizarse por un caso particular que conmovió al país en estos meses recientes, siendo parte de la convocatoria nacional por la Libertad para Belén.
Continuamos peleando contra un Encuentro que es restrictivo y burocrático, por eso rechazamos rotundamente el doble vallado del escenario en el acto de apertura. Como venimos planteando desde hace meses y en cada Encuentro, continuaremos en las próximas semanas la pelea por que los talleres puedan definir su funcionamiento sin que una minoría decida por las decenas de miles de mujeres. Así nos preparamos para que en cada taller podamos votar un verdadero plan de lucha nacional por el derecho al aborto, como hicimos en el Encuentro de Rosario de 2003, inspiradas por la precursora Dora Coledesky, ya fallecida.
Viajá a Rosario con Pan y Rosas
Si estás de acuerdo en que tenemos que prepararnos para conquistar el derecho al aborto, conseguir la absolución definitiva de Belén, exigir un plan nacional de emergencia con medidas concretas contra la violencia de género y los femicidios y apoyar la lucha de las mujeres trabajadoras de las fábricas que hoy se mantienen produciendo bajo el control de las obreras y obreros -como Zanon y MadyGraf-, que también viajarán a este Encuentro, te invitamos a organizarte y compartir esta experiencia con Pan y Rosas. Somos miles de estudiantes, trabajadoras y amas de casa de todo el país que daremos nuestro presente en el XXXIº Encuentro Nacional de Mujeres, como lo hacemos cada año.
La lucha por nuestros derechos más elementales, pisoteados, recortados y arrebatados por los gobiernos de turno, solo puede darse hasta el final si combatimos por acabar con esta sociedad basada en la explotación y opresión de millones de seres humanos. Por eso nuestra lucha es anticapitalista y revolucionaria
La banca en el Congreso Nacional de nuestra compañera Myriam Bregman, diputada del PTS/Frente de Izquierda, la de todas y todos nuestros compañeros legisladores provinciales, como las páginas de La Izquierda Diario, son algunos de los medios que ponemos al servicio de esta lucha que se libra en las calles, movilizadas y confiando únicamente en nuestras propias fuerzas.
Pero estamos convencidas de que la lucha por nuestros derechos más elementales, pisoteados, recortados y arrebatados por los gobiernos de turno, solo puede darse hasta el final si combatimos por acabar con esta sociedad basada en la explotación y opresión de millones de seres humanos. Por eso nuestra lucha es anticapitalista y revolucionaria. ¡Vení con nosotras a hacer tuyas también estas banderas que heredamos de las mujeres trabajadoras, revolucionarias y socialistas de la historia! Por el pan, pero también por las rosas.

Andrea D’Atri
Diputada porteña del PTS/Frente de Izquierda. Nació en Buenos Aires. Se especializó en Estudios de la Mujer, dedicándose a la docencia, la investigación y la comunicación. Es dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Con una reconocida militancia en el movimiento de mujeres, en 2003 fundó la agrupación Pan y Rosas de Argentina, que también tiene presencia en Chile, Brasil, México, Bolivia, Uruguay, Perú, Costa Rica, Venezuela, EE.UU., Estado Español, Francia, Alemania e Italia. Ha dictado conferencias y seminarios en América Latina y Europa. Es autora de Pan y Rosas. (…)