Los presidentes de las empresas Odebrecht y Andrade Gutiérrez fueron detenidos el viernes por la Policía en el marco de los escándalos de corrupción en Petrobras. Las investigaciones pusieron en la mira a las dos principales constructoras de Brasil y sus lazos con el PT.
Sábado 20 de junio de 2015
Las autoridades confirmaron la detención de Marcelo Odebrecht y Otávio Azevedo, quienes han sido acusados de fraude en licitaciones y formación de cartel y presiden respectivamente Odebrecht y Andrade Gutiérrez, dos empresas con operaciones en decenas de países.
Ambas compañías señalaron en sendos comunicados que las capturas de sus directivos "no eran necesarias", ya que consideraron que las empresas están colaborando debidamente con las investigaciones.
Odebrecht y Andrade Gutiérrez, al igual que otras 25 firmas, son investigadas por su supuesta participación en una red de corrupción enquistada en Petrobras que, durante la última década, según admitió la propia petrolera, se apropió ilegalmente de unos 2.000 millones de dólares.
De acuerdo a la policía, las empresas obtenían contratos amañados con Petrobras, inflaban los valores en hasta un 4 % y repartían las diferencias entre directores de la estatal y partidos políticos que amparaban las corruptelas.
El fiscal Carlos Fernando dos Santos Lima, presente en la misma rueda de prensa, apuntó que las pruebas obtenidas "no dejan dudas" en relación a que Odebrecht y Andrade Gutiérrez "capitaneaban el esquema dentro de Petrobras".
Además de esos dos ejecutivos, la policía detuvo hoy a otras diez personas vinculadas a estas empresas, así como convocó a declarar a otros 47 sospechosos.
Por el caso también se investiga a medio centenar de políticos, que en su mayoría integran la coalición que respalda al Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff y entre quienes figuran los presidentes de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, y del Senado, Renán Calheiros.
Entre los detenidos, está el extesorero del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) Joao Vaccari, quien está acusado de presionar a las empresas que obtenían contratos con Petrobras para desviar parte del dinero obtenido hacia las arcas de esa formación.
El arresto de Odebrecht, de 46 años y que tiene vínculos personales con el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, podría acercar el escándalo al corazón político del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
La presidenta Dilma Rousseff, quien era la presidenta del directorio de Petrobras durante la presidencia de Lula, ha negado tener conocimiento del escándalo de corrupción que data de al menos 2004 e instó a realizar una exhaustiva investigación.
El mes pasado, fiscales federales abrieron otra investigación para determinar si Lula usó en forma inapropiada sus vínculos para beneficiar a Odebrecht, pues dijeron que desde 2011 el ex mandatario ha viajado a menudo al extranjero a costas de Odebrecht.
El Instituto Lula negó haber incurrido en irregularidades en ese momento y el viernes declinó a formular comentarios.
El PT y otros partidos políticos implicados en el caso admitieron que han recibido apoyo financiero de las empresas investigadas, pero en todos los casos sostienen que esos recursos fueron debidamente declarados antes las autoridades fiscales y electorales.
No obstante, según la policía, las empresas eran orientadas para entregar el dinero que los partidos recibían de la corrupción a modo de donaciones que quedaban registradas en forma legal.
Fuente: EFE / Reuters