Con un porcentaje del 71%, un estudio realizado por la UVM revela que la legalización de la marihuana no sólo es aceptada por la mayoría de los encuestados, sino que incluso ven como algo positivo que se deje de prohibir su consumo.
Viernes 5 de noviembre de 2021
El estudio Postura de los mexicanos ante la legalización de la marihuana y la despenalización de su consumo realizado por la Universidad del Valle de México entre el 26 y 31 de agosto encuestó a 726 personas en el panel online diseñado por el Centro de Opinión Pública. Esta encuesta arrojó resultados interesantes con marco en el debate abierto en torno a la despenalización del cannabis en México.
De acuerdo a dicho estudio la marihuana legal es vista como una fuente de empleo, un incentivo de la agricultura y una oportunidad para la venta. Además, el 65% de los participantes aprobaron el autocultivo para uso personal; el 66% el consumo en lugares privados y el 61% la existencia de espacios donde se venda.
El 62% de los encuestados temen por el aumento de la violencia, mientras que el 41% considera que no habría cambios en la misma, mientras que 58% desaprueban el autocultivo para su venta.
¿Despenalización o legalización?
La Declaratoria General de Inconstitucionalidad emitida por la SCJN el 28 de junio de 2021 establece que ya no necesitas tramitar un amparo para ejercer un uso personal del cannabis. Sin embargo, aún existe un artículo en la Ley General de Salud que castiga con 10 meses a tres años de prisión a quien sin autorización se encuentre en posesión de esta sustancia.
Por otro lado, a pesar de que figuras de Morena como Yeraldine Bonilla Valverde celebren que se legisle el tema, se han negado a poner su mayoría en espacios legislativos al servicio de esta demanda. Por su parte, AMLO varias veces ha rechazado expresar una postura clara, mientras en los hechos ha optado por la militarización del país para combatir el narco que, a quince años de iniciada la “guerra contra el narco”, ha dejado una herida de criminalización de la juventud que sigue abierta y profundizándose.
La legalización efectiva no será de la mano de un Estado que ha sido cómplice del crimen organizado, del saqueo empresarial de los recursos y que invierte más en militares que en construir más escuelas u hospitales en medio de una crisis sanitaria.
Incluso esta legalización no puede ser concebida sin planes integrales de salud que pueden ser financiados reorientando el presupuesto de la Guardia Nacional o expropiando las fortunas de los grandes capos de la droga y de quienes se hayan beneficiado del hampa, bajo el control de sus trabajadores y consumidores.
Conquistemos una legalización de las drogas con planes de salud integrales y gratuitos para atender a consumidores frecuentes, con la industria en manos de los trabajadores y sus consumidores, no de los empresarios que buscan privatizarla o el gobierno que los apoya a ellos y a los capos que se enriquecen a costa de la vida y la salud de las grandes mayorías.