El martes 7 de marzo, el Ministerio de Desarrollo Social y la Subsecretaría de Evaluación Social, dieron a conocer la "Síntesis de resultados" sobre "Equidad de Género" en base a los resultados de la Encuesta Casen 2015.

Teresa Melipal Santiago de Chile
Viernes 10 de marzo de 2017
Los resultados de la Encuesta revelaron la importante desigualdad de género en materia de salario y pobreza entre hombres y mujeres.
La brecha salarial
Pese a los discursos "progresistas" que realizan la Nueva Mayoría y el Gobierno en torno a la mujer y la superación de la desigualdad de género, los resultados dieron cuenta de una brecha salarial de un 26,6% entre hombres y mujeres. O sea, de cada $100 de ingreso autónomo disponible en el país por concepto de remuneración, $62 los recibe un hombre y $38 la mujer.
Si bien la taza de empleo para la mujer ha ido creciendo entre 1996 y 2015, ésta no asegura por completo el bienestar económico y social para las mujeres trabajadoras, donde la mayor parte del trabajo es precario e inestable, como se demuestra en el trabajo como dependiente de comercio al por mayor y por menor, en la enseñanza, en hogares privados con servicio doméstico, en servicios sociales y de salud, entre otros.
Por otra parte, los resultados de la encuesta arrojaron que de un 41, 5% de los hogares monoparentales, es decir madre o padre soltera/o, el 77, 4% corresponde a mujeres jefas de hogar. Mientras que en los deciles más bajos se visibiliza a la mujer como sostenedora del hogar.
Finalmente, una de las desigualdades más visibles es la pensión de vejez, donde la cobertura total para las mujeres durante el año 2015 se traduce en un 30,3%, mientras que para los hombres es de un 63, 4% del total. A esto se traduce a los descuentos por licencias maternales, enfermedades, cuidado de familiares y un salario desigual y precario.
El trabajo doméstico
Y es que las principales tareas domésticas hacia el grupo familiar continúan siendo dirigidas socialmente hacia las mujeres, el índice de población la fuerza de trabajo remunerada sigue siendo la mujer. Hoy es una cifra del 20.9% de las mujeres que se dedican al trabajo doméstico por distintas razones:no tiene con quién dejar a sus hijos; no tiene con quién cuidar a los adultos mayores; no tiene con quién dejar a otro familiar o quehaceres del hogar.