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Red Internacional
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Chiapas. Enfermeras levantan huelga de hambre en Chiapas: la lucha continúa

Tuvieron que pasar diez días para que el gobierno de Chiapas decidiera dialogar con las compañeras del hospital materno infantil Pascacio Gamboa, quienes sostenían una huelga de hambre por insumos básicos y por la reinstalación de sus compañeros despedidos.

Jueves 13 de abril de 2017

A las 10 de la mañana de hoy se llevó a cabo una conferencia de prensa para anunciar el levantamiento de la huelga de hambre que sostenían trabajadoras de la salud del Hospital “Doctor Rafael Pascacio Gamboa” en Chiapas.

Ante la voluntad de lucha de las enfermeras y la repercusión mediática de su protesta, y el apoyo que recibió, el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, se vio obligado a mandar a Juan Carlos Gómez Aranda, secretario general de gobierno del estado, a dialogar con las enfermeras en huelga de hambre.

Es así que ofreció a las trabajadoras su reinstalación inmediata, el abastecimiento permanente de medicamentos y materiales de curación del hospital, así como el pago de prestaciones laborales que habían sido descontadas pero no estaban contabilizadas en sus fondos de ahorro individuales.

Esto se dio en el marco de que el gobierno de Velasco Coello quiso dar fin al paro de labores de siete meses que llevaron a cabo más de 3,000 trabajadores de la Secretaría de Salud en Chiapas, medida con la cual exigían el abastecimiento de insumos y la restitución de más de 134 millones de pesos de salarios, de prestaciones, pagos de seguro y otros servicios.

En este caso, en negociaciones llevadas a cabo con la dirección de la subsección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud, el gobierno prometió saldar los adeudos de aquí a junio y reanudar el abastecimiento de medicinas de dos hospitales regionales. Una solución parcial a lo exigido por los trabajadores y hay que ver si se cumple o no.

La situación que viven los trabajadores de la salud en Chiapas es la misma que se vive en el resto de la república mexicana. Es por ello que cientos de trabajadoras y trabajadores de la salud permanecen organizados y el año pasado salieron a marchar junto al magisterio en la Ciudad de México, para defender nuestros derechos a la salud y a la educación públicas.

La huelga de hambre de las enfermeras -una medida desesperada que puso en riesgo su salud- se levantó pero el plantón permanecerá hasta que haya sido dado el primer abasto de insumos y medicamentos a hospitales regionales, previsto para el 20 de abril de este año.

Falta ver si reinstalan al resto de los compañeros despedidos, que en total sumaban 15 y si dejan de lado las supuestas 7 órdenes de aprehensión con las que amenazaron a los compañeros en el plantón.

La resistencia de las trabajadoras y el esfuerzo llevado a cabo por varias organizaciones y medios independientes para visibilizar la lucha de las compañeras en Chiapas logró que fueran escuchadas.

Sin embargo, los planes de privatización de la salud -que afectarán a los trabajadores derechohabientes y también a los que no, así como a los sectores populares- siguen en pie y el gobierno sólo está dispuesto a ofrecer paliativos para evitar el estallamiento de la lucha de miles de trabajadores, mientras avanza en la entrega del sistema de salud a los empresarios, así como a las farmaceúticas y fabricantes de insumos médicos. Su objetivo es transformar por completo el derecho a la salud en un negocio que genere millonarias ganancias.

Ante la amenaza en contra de nuestros derechos y de nuestros trabajos sólo la organización entre los diversos sectores que son atacados por los planes del gobierno de Peña Nieto y el de Estados Unidos puede impedir que el gobierno avance con sus planes privatizadores.