A raíz de la crisis del coronavirus he tiendo el placer de conocer a Baudilio, un compañero del sindicato CGT que lleva 17 años trabajando como conductor de ambulancias en Huesca.

Sara Povo Zaragoza | @sarapovo
Miércoles 25 de marzo de 2020
Me llamó la atención su comunicado de denuncia (que compartimos a final de esta nota), puesto que es uno de los servicios sanitarios que estos días están al pie del cañón. Hoy tienen que pelear no sólo contra el Covid19 sino también contra su empresa, NTSA, y el Gobierno de Aragón para conseguir unas medidas mínimas de seguridad en el trabajo.
Como no podemos quedar alrededor de un café nos conformamos con una llamada telefónica y unos cuantos intercambios por internet para tener una conversación en la que hicimos unas cuantas reflexiones e intercambios, entre dos gremios de la sanidad bastante precarios y poco visibles incluso durante esta crisis: celadores y conductores.
El grueso del servicio de ambulancias de Aragón es un servicio externalizado. En Aragón hay unos 600 trabajadores en el transporte sanitario Urgente y unos 250 trabajadores en el No Urgente. La empresa Acciona tiene el Concierto de Urgencia y Nuevos Transportes Sanitarios de Aragón (NTSA) donde trabaja Baudilio, el No Urgente. Estos últimos tienen como función el transporte de los pacientes de diálisis, oncología, rehabilitación, consultas, inter hospitalario para realización de pruebas, altas hospitalarias, etc.
De cara a la crisis del coronavirus los trabajadores del Urgente serán los encargados del transporte de pacientes diagnosticados de coronavirus, pero en caso de necesidad desde el No Urgente se apoyaría haciendo traslados.
Baudilio me cuenta que los primeros días no tenía mascarillas pero que si tenían guantes y desinfectante gracias a la presión que durante años le vienen haciendo a la empresa, así consiguieron, según Baudilio que la empresa se decidiera a comprar guantes y desinfectante antes de la crisis del coronavirus: ”no viene de la generosidad empresarial sino gracias a esta presión que los trabajadores ejercieron sobre la misma”.
Ellos tienen dos reivindicaciones principales en estos momentos aunque es obvio que nos son las únicas. Una es sobre el traslado de pacientes una vez llegan al hospital y la otra sobre el lavado de la ropa de trabajo.
Sobre el lavado de la ropa lo dejan claro en un comunicado que hicieron público hace unos días: “ya ha sido denunciada e incluso en algunas empresas con sanción por parte de Inspección de Trabajo. Los trabajadores del Transporte Sanitario tenemos que lavar la ropa de trabajo en casa, con el riesgo que eso conlleva. No hay manera de que las empresas que tienen la contrata en Aragón asuman ese coste. Evidentemente tanto NTSA como Acciona vienen a generar beneficios, aunque sea a costa de aumentar los riesgos de los trabajadores y sus familias".
Baudilio me cuenta: “que como el coste de la multa es inferior al coste del lavado de la ropa, la empresa sale ganando a costa de la salud de los trabajadores”. Esta claro que además la administración también sale ganando cobrando esta multa, y son los trabajadores los únicos perjudicados en este asunto lavando la ropa en sus casas con el riesgo que ello conlleva.
Sobre la segunda petición en el mismo comunicado plantean que: “era una petición al Servicio Aragonés de Salud para que se creasen espacios de transferencia de pacientes, evitando que los trabajadores del Transporte Sanitario deambulemos por las diferentes plantas y dependencias de los Hospitales de la Comunidad. En estos momentos que vivimos una pandemia donde se trata de evitar la propagación y de proteger al personal sanitario esta medida es fundamental”.
Sobre esta petición, que es de sentido común, yo que soy celadora le comentaba que me parecía increíble que no atendieran a algo tan obvio, en primer lugar porque es un riesgo innecesario para ellos tener que deambular por el hospital cuando allí ya hay personal para hacer esa labor y en segundo lugar porque es un riesgo de ida y vuelta. Si lo es para ellos, también para el personal y los pacientes que ya se encuentran en los hospitales ya que los conductores también pueden ser un foco donde se propague el contagio. Pero sobre este tema el gobierno de Aragón hace oídos sordos, no debe tener absolutamente ninguna importancia porque aún están esperando respuesta.
Le planteo a Baudilio, que en mi humilde opinión de celadora, esto se debe a que ningún miembro del gobierno de Aragón está día a día batallando en los pasillos de los hospitales y son los propios trabajadores y trabajadoras los que saben mejor que nadie como se deben afrontar determinadas medidas.
Algo que Baudilio tiene completamente claro. Él mismo me cuenta como son los propios trabajadores de NTSA en Huesca los que han tomado en sus manos la desinfección de las ambulancias, estos días, gracias a la aportación de un compañero que tiene una sulfatadora. Según Baudilio “ventajas de vivir en una zona rural”.
Ellos con sus medios e ingenio propio de la clase obrera, han sulfatado las ambulancias, ante la inacción de la subcontrata, que según el compañero Baudilio “anda desaparecida en combate desde que comenzó la crisis del coronavirus”.
Para él la autogestión de los trabajadores y los sectores populares de la sociedad, es la mejor fórmula de hacer frente a esta situación, ya que “la codicia del capitalista le hace perder de vista el alcance de esta crisis”. Además plantea que ”mientras es la empresa la que no da la talla en cuanto a sus obligaciones de dar seguridad en el trabajo, están siendo la solidaridad de los ciudadanos, de pequeñas empresas y de los propios compañeros los que están demostrando una valía impresionante.”
Para mí, la realidad es que cuando hay una crisis enorme, es cuando se pone blanco sobre negro que son los trabajadores los que plantean soluciones y las subcontratas las que esconden el rabo entre las piernas y dejan tirados y sin respuesta a sus trabajadores.
En este sentido le planteo a Baudilio que cómo es posible que un servicio tan importante y de tanta responsabilidad esté externalizado y que sean empresas que solo les importan sus beneficios las que se apropien de ellos. Él me dice que ya llevan años reclamando que ”hace falta un Transporte Sanitario público y de calidad”.
Esta reivindicación me hace recordar la histórica consigna universitaria al respecto, “fuera las empresas de la universidad” y Baudilio me contesta: “¡eso es!, este es uno de los pasos necesarios en la sanidad pública, “fuera las empresas de la sanidad pública” vuelta de todas las externalizaciones a lo público”.
Con esta crisis cada vez hay más conciencias que se dan cuenta que estamos pagando con creces los recortes y las externalizaciones de muchos servicios de la sanidad pública. Es por eso que después de años de recortes y de externalizaciones de servicios esenciales de la sanidad como las ambulancias, la limpieza, muchas cocinas, lavanderías, laboratorios etc, hoy, más que nunca se pone de manifiesto la imperiosa necesidad de que acabar con todas las subcontratas y devolverle a la gestión publica todo lo que le ha sido robado durante estos años.
Conforme vamos charlando nos damos cuenta de algunas conclusiones, como que hace falta que todo el sistema sanitario se haga público y que la mejor forma para ello es que venga de la mano de la autoorganización y autogestión de los trabajadores de la sanidad en diferentes ámbitos, algo que estos días se viene demostrando en la práctica. Que ante una crisis de estas características donde nos jugamos las vidas literalmente somos nosotros, no solo los más interesados en que se acabe con esta situación, sino también los únicos capaces de llevarlo adelante.