A días de la enorme movilización para exigir la aparición con vida de Santiago Maldonado, estudiantes de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP escriben para la Izquierda Diario.
Virginia Catera Estudiante de la carrera de Periodismo en la UNLP
Martes 12 de septiembre de 2017 00:00
Septiembre fue siempre un mes de lucha. Un mes donde las calles sienten pisadas bien fuertes ya acostumbradas a ver banderas de muchos colores agitándose en el aire, a los saltos en los pogos con cada canción coreada, a los edificios temblar con el particular sonido que hacen los bombos y redoblantes al sonar. No son en vano, son de organización, son gritos de bronca e impotencia. Todos los 16 de septiembre en el aniversario de “La noche de los Lápices” las calles del país se llenan de personas, que no olvidan, no perdonan y no se reconcilian.
Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, los organismos de DDHH , las organizaciones políticas y sociales, son quienes levantan bien alto las banderas de los 30 mil compañeros detenidos desaparecidos. También los jóvenes, que año a año se suman a las calles.
Y es que también, desde hace once años, a cada Septiembre se le suma la falta de Julio. A Lopez también se lo llevaron. También lo desaparecieron, pero está vez por segunda vez. Está vez en “democracia”. Por eso los jóvenes tienen tanto por lo cuál salir a las calles.
Así lo hicieron el 1 de Septiembre, que arrancó con 250 mil personas en la calle, 250 mil voces en la Plaza de Mayo. Miles que cantaban “Yo sabía, yo sabia que a Santiago lo llevó Gendarmería”. Tenian fotos de Santiago, son tantas que no se alcanzaban a contar. En varias de ellas está la inconfundible silueta de López. Esta vez, sosteniendo la imagen de Maldonado. Es la imagen que expresa que este caso no debe ser un nuevo monumento a la impunidad.
Sergio Maldonado, cuenta que como a Julio “lo único que hicieron fue cuestionar a Santiago, a sus amigos y a mi familia” y además que “somos maltratados por la Ministra de Seguridad”. Porque a Julio también trataron de deslegitimizarlo, para encubrir la responsabilidad del Estado en su desaparición, siendo ex agentes y agentes en servicio de la policia comandado por Echecolatz las responsables. Pero a Santiago lo vieron. A Santiago se lo llevaron y lo hicieron en una represión ilegal comandada por la Gendarmeria Nacional.
Por eso es un mes, donde la primavera florece con fuerza: porque crece la lucha contra la impunidad.
Las voces de la juventud
La imagen de Santiago se replica en cada joven, en cada mirada de incertidumbre, en cada casa, barrio, escuela, facultad, en cada puño que sigue en alto y no se cansa desde hace más de 35 días.
Brenda estudiante de la Facultad de Humanidades de la UNLP, cuenta que hay que seguir movilizados en las calles, para que Santiago aparezca con vida y que no pase lo que pasó con Julio López, que así como en su momento el gobierno no daba respuestas, el Gobierno actual está haciendo lo mismo ahora.
Por su parte Emilio estudiante de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNLP, cuenta que la enorme concentración del otro día es la forma de demostrarle a la juventud que tiene que luchar por sus convicciones e ideales, y remarcó: “Lo que pasó con Santiago es un hecho gravísimo y más de la forma en que sucedió y la impunidad con la que se están manejando. El Gobierno tiene que investigar y está tapando pruebas. Es una realidad que a Santiago lo desapareció la Gendarmería.”
Ambos manifiestan que el próximo Lunes 18 hay que demostrar que las calles se van a llenar otra vez. Que ni los medios, ni los trolls, ni las operaciones de servicios van a poder apagar lo que ya está encendido. Que no es otro Septiembre más y que esta vez, por Lopez, por los 30 mil, por cada desaparecido, a Santiago lo van a encontrar.