Este miércoles fueron presentados los datos del CIS, Centro de Investigaciones Sociológicas, que dan cuenta de que un 80% de la población del Estado español considera que la economía sigue en crisis. Así lo demuestra un febrero pleno de protestas.

Cynthia Lub Barcelona | @LubCynthia
Jueves 5 de marzo de 2015
El pronóstico optimista del presidente Mariano Rajoy sigue siendo el de "España va bien", reproduciendo el histórico eslogan que imperó durante los ocho años de las legislaturas del Partido Popular entre 1996 y 2004.
Pero como diría el famoso grupo español de ska punk, SKA-P, nacido en Vallecas en 1994, "España va muy bien. para los de siempre: para el banquero, para el alcalde y para nuestro presidente. Pero para que se lo curra todo sigue igual de mal." Así lo demuestran los resultados del barómetro presentados por el CIS que da cuenta de la percepción que la población española tiene sobre la situación económica: más de la mitad sigue pensando que la crisis económica no mejorará en 2016 frente a un 28% que opina que sí.
Los estudios basados en encuestas del mes febrero difundidos este miércoles, muestran que cuatro de cada cinco españoles —el 81,3% frente al 84% de enero— creen que la situación económica continúa igual o peor que hace un año.
Además, aunque la preocupación de la población respecto a la corrupción descendió a siete puntos en un mes, aumentó la inquietud hacia los graves problemas sociales como los recortes en sanidad y la educación o el desempleo. De todas maneras la corrupción es el segundo problema que más preocupa. El primero es el desempleo con un 78,6% de los encuestados.
Este último dato es totalmente contrario a la visión optimista tras la noticia difundida desde el Ministerio de Empleo, de que el desempleo había descendido. Un descenso de una cifra tan mínima, que de ningún modo podría aliviar los padecimientos de la clase trabajadora y la juventud.
Sin embargo, a un mes de las elecciones andaluzas y a tres de las autonómicas y municipales, el presidente Mariano Rajoy insiste en hablar de un futuro crecimiento económico y sobre las medidas del Partido Popular para salir de la crisis.
Así lo hizo el pasado martes 24 de febrero durante el debate anual sobre el "estado de la nación", cuando exhibió sus políticas y los "buenos datos macroeconómicos", lanzando un mensaje de contenido social para el electorado.
Rajoy adelantó una revisión de la previsión de crecimiento para 2015 al 2,4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), cuatro décimas más de lo proyectado inicialmente, y dijo que con la recuperación económica responderá a la población azotada por seis años de crisis, “No necesito traer promesas, disponemos hechos sólidos, realidades objetivas (...). El estado es de una nación que ha salido de la pesadilla, se ha rescatado a sí misma. Comienza a girar la rueda de la recuperación económica". dijo durante su intervención.
Como vemos, un discurso ajeno y totalmente opuesto a los datos presentados por el CIS sobre las preocupaciones de la población española durante febrero. Preocupaciones que tienen su expresión en toda una serie de protestas que se desarrollaron durante este mes: manifestaciones contra los recortes en Sanidad con los enfermos de Hepatitis C a la cabeza, de los estudiantes contra el plan de educación llamado "3+2", decenas de conflictos laborales como el de los trabajadores y trabajadoras de Coca Cola en Madrid, manifestaciones contra la represión a la juventud y los luchadores, actos masivos contra el racismo y la islamofobia que el Gobierno y las instituciones han fomentado tras el "Pacto contra el terrorismo".
La ascendentes protestas y manifestaciones en las calles, la crisis política que desgasta cada vez más a las instituciones del Régimen y sus partidos, el malestar social ante los casos de corrupción de partidos y sindicatos, el efecto de la crisis económica, no da tregua a una visión "optimista" de la situación del Estado español. Para la mayoría de las clases populares y trabajadoras, "España no va bien".

Cynthia Lub
Doctora en Historia en la Universidad de Barcelona (UB), especializada en clase trabajadora durante el franquismo y la Transición, también en estudios sobre género y clase, feminización del trabajo y precariedad. Docente de educación secundaria pública.