En un nuevo capítulo de la llamada primavera docente, trabajadores de la educación del estado de North Carolina marcharon masivamente a la legislatura estatal en la apertura de sesiones.
Jueves 17 de mayo de 2018
En lo que se cree que fue la mayor movilización docente en el estado, miles de maestros y profesores inundaron las calles de la ciudad Raleigh, capital del estado de North Carolina, el día de apertura de las sesiones en la legislatura estatal. Demandaban más presupuesto para educación pública, pidiendo que en cuatro años el gobierno eleve el salario docente y el gasto por alumno al nivel del promedio nacional.
Medios locales calcularon que el cierre de colegios afectó la rutina habitual de más de un millón de alumnos. Otros datos oficiales confirman que de los 115 distritos escolares, 40 permanecieron cerrados por falta de personal docente y el resto fueron afectados en su funcionamiento, un importante acatamiento de la medida en un estado donde las huelgas docentes y de trabajadores del estado son ilegales.
Al igual que en el resto de los estados donde estallaron conflictos docentes, en North Carolina el gobierno Republicano bajó los impuestos corporativos del 6,9% al 3% en 2013 y mantuvo los salarios y el gasto por alumno por debajo de los promedios nacionales. Según la National Education Association, el aumento del 4,2% que recibieron el año pasado no alcanzó ya que su salario sigue siendo menor que el que cobraban hace 10 años si se toman los valores ajustados por inflación. El gasto por alumno ha descendido un 8% según estimaciones privadas.
El partido Republicano se apresuró a declarar que los docentes ya recibieron un aumento este año y que quizá puedan incluir otro en el presupuesto del año que viene. Con mayoría en ambas cámaras no parece sencillo lograr un triunfo.
Según varios analistas este puede ser el último episodio de la llamada primavera docente, ya que en breve comienza el descanso de verano y se espera que baje el nivel de efervescencia. La ola de conflictos afectó Kentucky, Oklahoma, Arizona y West Virginia y los maestros consiguieron, con algunas desigualdades, la mayoría de sus demandas, logrando torcerle el brazo a las duras administraciones republicanas de sus estados. Pero los triunfos obtenidos en base a la organización de los trabajadores y el apoyo de parte de los alumnos y sus padres, junto con los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo en varios estados son una combinación que presagia la continuidad de la lucha docente.