Compartimos la declaración que escribieron las compañeras de Pan y Rosas Universidad de Chile, respecto de la marcha de este 25 de Noviembre, por #NiUnaMenos, en contra de la violencia contra la mujer.
Viernes 25 de noviembre de 2016
En lo que va del 2016, cincuenta y dos mujeres han sido víctimas de femicidios; crímenes que, si bien son la expresión más cruda de la misoginia/el machismo, solamente reflejan una parte de las violencias que sufrimos las mujeres cotidianamente. Como mujeres somos sometidas a violencia física y psicológica en las relaciones de pareja y en la familia; somos también sometidas al trabajo precario y los bajos salarios, consideradas mano de obra barata y una carga para el empleador por ser madres; a bajas pensiones tras una vida de trabajo fuera y dentro del hogar; a cargar con el trabajo doméstico que sustenta a toda una familia, y el cuidado de los adultos dependientes e hijos, sin ser éste remunerado ni compartido; al acoso en las calles, en nuestros lugares de estudio y de trabajo; a la criminalización de nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos de forma libre y segura.
Como Pan y Rosas creemos fundamental la auto-organización de mujeres en los lugares de trabajo y de estudio para combatir la violencia patriarcal. En ese aspecto, este año hemos sido testigos y partícipes de distintas experiencias de organización y articulación. En la Universidad de Chile en particular, como estudiantes dimos un gran salto en la desnaturalización del machismo en nuestro día a día. Por medio de las SESEGEN y de nuestra organización, denunciamos y echamos a profesores acosadores, fuimos parte de la realización de protocolos contra el acoso sexual en la universidad; participamos activamente en masivas jornadas el Día de la Mujer Trabajadora, exigiendo nuestro derecho al Aborto Libre, y diciendo basta a los femicidios con #NiUnaMenos.
Creemos que las políticas del Estado y sus instituciones son responsables de perpetuar este sistema capitalista y patriarcal que nos explota, que nos oprime y asesina. Son ellos quienes nos prohíben nuestro derecho al aborto, los que mantienen el sistema de AFP, los que no protegen a las miles de mujeres víctimas de violencia intra-familiar y dejan en la impunidad a los femicidas.
Si bien es cierto, que sobre nuestros hombros cargan las mayores miserias de este sistema patriarcal y capitalista, creemos que la única manera de librarlas es con organización junto a la clase trabajadora, en perspectiva de cambiar el orden social existente. Es que sólo la transformación de la sociedad nos permitirá la igualdad material que nos libere de todo yugo de opresión al interior y fuera de nuestros hogares. Es por todo lo anterior, que te invitamos a construir junto a nosotras (os) esta alternativa anticapitalista al interior de la Universidad de Chile y fuera de ella y marchar junto a nosotras este 25 de noviembre.
Si tocan a una, nos organizamos miles.
Contra la violencia machista: levantemos un feminismo socialista y anticapitalista