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Red Internacional
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Este 8M Día de la Mujer Trabajadora: ¡Marcha junto a Pan y Rosas!

Una nueva marcha por el 8M se realizará este jueves, y desde la agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas hacemos un fuerte llamado a construir una organización de trabajadoras, estudiantes y jóvenes que enfrente a la derecha, empresarios y al conjunto del régimen político, y a plegarse al Paro Internacional activamente.

Martes 6 de marzo de 2018

Este jueves 8 de marzo se conmemora un nuevo Día Internacional de la Mujer Trabajadora y como agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas, venimos impulsando activamente la movilización y organización en nuestros lugares de trabajo y estudio; a la vez que nos plegamos tanto en Chile, Argentina, México, Brasil, Bolivia, España, Uruguay, Francia, y en todos los países donde estamos, a la convocatoria del Paro Internacional.

La convocatoria a paralizar en los distintos países del mundo la tomamos con todas nuestras fuerzas, pues expresa la lucha de cientos de miles de mujeres contra la violencia machista y los femicidios como en Argentina, Chile, México e Italia; representa la batalla en las calles por los derechos reproductivos y el derecho al aborto como se dio en Polonia, Irlanda y Corea del Sur; contra la brecha salarial entre mujeres y hombres como en Francia e Islandia, o en las movilizaciones que se desarrollaron en Estados Unidos una vez que Donald Trump asumió el gobierno. Vemos también que esta convocatoria refleja la resistencia a la crisis capitalista en curso que la clase dominante y sus gobiernos pretenden descargar sobre el pueblo trabajador, atacando las condiciones de vida de la clase trabajadora y los sectores más precarizados, donde la mayoría son mujeres. ¡Por eso nos plegamos con todas nuestras fuerzas al Paro Internacional!

En el caso de Chile, este 8M toma un carácter distinto. Primero, porque se enmarca en una irrupción en distintos países del mundo del movimiento de mujeres, expresado en la consigna #NiUnaMenos, y en la lucha en las calles por diversas reinvindicaciones. En el país ha sido por el derecho al aborto, contra la violencia hacia las mujeres, y también en denuncia a las abismantes diferencias salariales, amparadas en un sistema económico y político que se beneficia de la precarización de la mujer y la discriminación. Esta batalla en las calles fue la que presionó y condicionó al gobierno de la Nueva Mayoría a que aprobara el derecho mínimo del aborto en tres causales, arrebatado en dictadura.

En segundo lugar, este 8M se desarrollará a días de la asunción de Sebastián Piñera y el futuro gobierno de derecha, que ya promete ataques contra sectores de trabajadores, trabajadoras y estudiantes que se organizan por sus derechos. Sin duda, los empresarios se van a envalentonar con “su gobierno” y buscarán precarizar aún más nuestras vidas a costa de aumentar sus ganancias. Pero, no es solo la derecha y los empresarios, es todo un régimen político que durante décadas ha administrado la herencia de la dictadura, la precarización del trabajo, la discriminación hacia las mujeres y diversidad sexual, la prohibición del aborto y derechos reproductivos, las diferencias salariales por el mismo trabajo, entre otras problemáticas. Y, en este sentido, la Nueva Mayoría (ex Concertación sumando al Partido Comunista) también ha sido cómplice durante décadas de mantener y profundizar esta sociedad capitalista, basada en la explotación y en las desigualdades. ¡No podemos confiar en estos sectores! ¡Las mujeres trabajadoras, estudiantes, pobladoras y diversidad sexual necesitamos nuestra propia alternativa!

Construyamos Pan y Rosas y levantemos un feminismo socialista, revolucionario y anticapitalista

Debemos preparar nuestras fuerzas y organización para enfrentar al gobierno de derecha, a los empresarios, a instituciones como la Iglesia, y también a todos aquellos partidos políticos que legislan para los intereses de los ricos y de la clase dominante, y que se oponen tajantemente a que nuestra realidad mejore. Pero esto no podemos hacerlo bajo una estrategia de confianza en los mismos sectores de siempre que han precarizado día a día nuestras vida y la de nuestros compañeros. Tampoco creyendo que nuestras reivindicaciones- tan detestadas por quienes dominan el país- serán concedidas por arreglos y pactos en el parlamento o con sectores del “progresismo” de la Nueva Mayoría, como viene ensayando el Frente Amplio ahora que tiene una presencia mucho mayor en el Congreso y en los movimientos sociales. Para nosotras la fuerza está en la calle junto a las luchas de las y los trabajadores. Como los diputados del Frente de Izquierda y los trabajadores, Nicolás del Caño y Myriam bregman en Argentina, quienes ponen a disposición esas tribunas en pos de la movilización y fuerza de las mujeres en las calles, y en la organización en sus lugares de trabajo y estudio.

Quienes militamos y construimos Pan y Rosas estamos convencidas que los derechos y reivindicaciones de las mujeres las vamos a conquistar confiando en nuestras propias fuerzas y uniéndonos con nuestros compañeros trabajadores, con la juventud y sectores precarizados. Porque para alcanzar la emancipación de las mujeres debemos barrer con todos los vestigios de esta sociedad basada en la explotación y opresión de millones de seres humanos.

Por eso activamente impulsamos la organización en nuestros trabajos y universidades, levantando comisiones de mujeres en los sindicatos, desplegando una campaña por una Ley de Emergencia contra la Violencia hacia las Mujeres, luchando por el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito, exigiendo “igual trabajo, igual salario”, y poniéndonos a la cabeza de fortalecer las distintas luchas de las y los trabajadores. Estas son las peleas que damos como organización, tal como hoy venimos haciéndolo en el marco de la campaña nacional contra los despidos y el derecho al trabajo estable que impulsamos desde Antofagasta; por el fortalecimiento y la unidad de la clase trabajadora; en pos de las demandas de las y los profesores que hoy se enfrentan a ataques, y de todos los sectores que hoy salen a luchar y cuestionar este régimen.

Invitamos a marchar y luchar este 8M y a construir Pan y Rosas porque estamos convencidas que hace falta una alternativa independiente a cualquier variante empresarial, por fuera de todos aquellos partidos que legislan para los ricos y poderosos, y porque sabemos que nuestros aliados son nuestros compañeros varones, trabajadores, las mujeres del pueblo mapuche que luchan contra la feroz represión del Estado chileno, la diversidad sexual que se enfrenta a la moral más conservadora, junto a los estudiantes que siguen exigiendo el derecho a la educación gratuita universal, de la mano de las y los profesores que pelean hoy contra la precariedad del trabajo, y con todos los trabajadores que luchan contra los despidos. Ellas y ellos son nuestros mejores aliados.

Como Pan y Rosas no solo nos proponemos luchar por nuestras reivindicaciones como mujeres y diversidad sexual, sino que dar una batalla por la emancipación completa de la humanidad, por construir una alternativa de la clase trabajadora, de los sectores oprimidos, en cada país y a nivel internacional, con una perspectiva anticapitalista, obrera y revolucionaria, que tenga como horizonte poner fin a esta sociedad capitalista llena de explotación y opresión, y forjar los cimientos de un nuevo mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.

Nos reuniremos este 8M, a las 18 horas, afuera del Teatro de la Universidad de Chile, metro Baquedano ¡Con la fuerza de la mujer trabajadora!