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Actualidad. Esteban Bullrich ataca el derecho a huelga de los docentes

Luego de entrevistarse con el papa Francisco, el ministro de Educación declaró que “el derecho al paro tiene que tener un límite”.

Nathalia González Seligra

Nathalia González Seligra Dirigente docente - Suteba La Matanza

Lunes 19 de diciembre de 2016

En una verdadera provocación a los trabajadores de la educación y a los sindicatos docentes declaró ante distintos medios que “no puede ser que el derecho (al paro, NdR) sea ilimitado, ningún derecho es ilimitado”. No contento con este nuevo ataque a las y los docentes manifestó que “el ministerio de educación de la nación no se sentará más en las paritarias a discutir el salario mínimo y dejara librada la negociación al ámbito provincial”, una vuelta lisa y llana a la odiada y derogada Ley Federal de Educación menemista que, entre otras cosas, buscaba quebrar el impacto de las luchas nacionales docentes.

Y ya al borde del cinismo indicó que “9.000 pesos es poco como sueldo de un maestro […], tenemos que pagar buenos salarios a los docentes. Pero no podemos resolverlo en un año. Nosotros estamos muy por abajo de eso”. Cinismo provocador de un ministro de alta alcurnia que percibe un salario de más de 140.000 pesos al mes, lo que una maestra gana en 16 meses.

Esta nueva bravuconada del ministro solo se entiende por dos motivos: el respiro que le dieron al gobierno con la tregua, los Sindicatos y Confederaciones nacionales docentes durante todo el año y el temor al escenario de conflictividad que se vivió en Santa Cruz, donde los docentes y todos los trabajadores estatales lucharon todo el año o los duros conflictos de Santiago del Estero y Tierra del Fuego de principios de 2017. Esta amenaza puede extenderse a la provincia de Buenos Aires y otras provincias como Santa Fe, Córdoba o Mendoza, no ya por el cobro como en Santa Cruz, sino como en el 2014 en defensa de la escuela pública, por aumento del presupuesto educativo y por recuperar el salario perdido (robado) por la inflación y las paritarias a la baja, firmadas por los sindicatos docentes conciliadores, en este año que termina y se abra paso a una lucha nacional docente.

Bullrich y Macri saben que para avanzar en el ataque a la educación pública, política sistemática de las clases dominantes en nuestro país en los últimos 40 años, necesita estigmatizar a los docentes como los responsables de la crisis de la educación pública y romper la solidaridad y el apoyo popular que aun sostienen los trabajadores de la educación en los sectores obreros y populares. A su vez saben que este avance necesita atacar a los sindicatos, más allá de que sus direcciones burocráticas, Yasky y Baradel en el caso de Ctera-Suteba han sido cómplices de todos los avances anti educativos, tanto en los gobiernos neoliberales como el de Menem, como con los gobiernos Nac&Pop de la década kirchnerista.

Este ataque al derecho popular elemental de acceso a la educación pública, laica y de calidad, como ocurrió en el Ecuador de Correa o en el México de Peña Nieto, generó la respuesta de los trabajadores de la educación que ganaron las calles contra estas medidas, como también se desarrollara en Argentina con el combativo magisterio que viene enfrentando este ataque a la educación pública y no ha permitido, que se impongan en toda la línea las políticas neoliberales, a pesar del rol colaboracionista de la burocracia sindical docente.

Por esto, los trabajadores de la educación tienen por delante un 2017 donde seguramente tendrán que ganar las calles de todo el país para derrotar el ataque al derecho a huelga, a la educación pública y al salario de Bullrich - Macri, pero también de los gobernadores del FpV-PJ que, como en Tierra del Fuego y Santa Cruz fueron tan macristas es sus medidas como Vidal en Buenos Aires o Cornejo en Mendoza incluso a la hora de reprimir a los trabajadores en lucha.

Esta pelea contra el Gobierno y los gobernadores va de la mano de la lucha por recuperar nuestros sindicatos de las garras de Baradel y Alesso en el caso de Suteba y Ctera y poner en pie sindicatos democráticos y combativos como se empezó a ver en los Suteba Multicolor o las seccionales recuperadas de AMSaFe Rosario, el SUTE Godoy Cruz o ATEN Capital en Neuquén, que enfrenten la tregua. Desde el recuperado Suteba La Matanza en base a asambleas, plenarios y una intensa movilización, logramos derrotar en el distrito, la aplicación del plan “Aprender 2016” y este 22 de diciembre enfrentaremos desde las escuelas la auto evaluación docente, una pata del ataque a la educación pública y a los derechos laborales de los docentes.

Transformar los sindicatos para fortalecer a los sectores combativos

Las direcciones Multicolor expresan una alianza de varias Agrupaciones docentes, integradas por sectores de izquierda e independientes que recuperamos varios e importantes sindicatos docentes del GBA, entre los cuales se destaca el Suteba La Matanza por ser el más grande de la Provincia. Los militantes del PTS junto a independientes formamos la Agrupación Marrón, en el Frente de Izquierda y somos parte de varias comisiones directivas de los sindicatos recuperados.

En cada una de ellas, peleamos por la “libertad de tendencias” es decir, que todos los docentes conozcan las distintas propuestas y puedan elegir libremente, cual es la mejor política a seguir entre las que proponen todas las agrupaciones que defendemos al sindicato combativo. Y para ello es necesario, que estas distintas propuestas sean públicas ya se trate de los plenarios o reuniones de comisión directiva, que se pueda conocer que propone en esas instancias y que define la mayoría y la minoría. Esto permite democratizar el sindicato contra la práctica que durante muchos años ha moldeado nuestro sindicato la burocracia sindical intentando hacer de él un unicato mostrando que una sola política y escondiendo en las publicaciones del sindicato las posiciones de la oposición.

En La Matanza somos conocidos por nuestra insistencia de la importancia de dar la pelea por el frente único obrero con los sindicatos y la Ctera dirigidos por la burocracia, para obligarlos a ponerse al frente de la lucha o desenmascararlos frente a su base y así poder superarlos. Así fue en el histórico conflicto del 2014, y este año cuando exigimos a Baradel y Yasky que dejen de posar de “resistencia contra Macri” y rompan la tregua convocando un plan de lucha. Este es un debate permanente con las agrupaciones en la Multicolor, ya que la mayoría de ellas consideran innecesario exigir e imponer medidas a la burocracia, sino que plantean desarrollar una política alternativa a la burocracia, es decir no buscar la unidad en la acción con las masas docentes que todavía dirige o están controladas por la burocracia docente.

Siguiendo los ejemplos de Zanon y el sindicato ceramista de Neuquén, desde La Marrón, propusimos poner en pie una Asamblea General Estatuyente, para cambiar los estatutos hechos a la medida de la burocracia sindical. Empezamos por impulsar un taller de delegados en el mes de noviembre desde el cual lanzaremos la campaña por reformar nuestro estatuto sindical al comienzo de las clases en febrero. Queremos proponer que después de uno o dos mandatos los dirigentes vuelvan a trabajar. Que no haya ningún organismo superior a la asamblea general y el cuerpo de delegados que funcione con mandatos. Estas peleas las damos con el objetivo de organizar desde las escuelas junto a docentes, estudiantes y el pueblo en unidad la pelea por defender la educación pública. Pero sabemos que con eso no alcanza, por eso levantamos la perspectiva de la lucha por un gobierno de los trabajadores y el pueblo, para acabar con la opresión y explotación de este régimen social.