Desde los colegios de los barrios Barracas y San Telmo, dichas familias, hicieron llegar su preocupación a La Izquierda Diario ante los anuncios económicos del gobierno de Milei. Tarifazos e inflación son las mayores preocupaciones de quienes por años, hacen malabares para llegar a fin de mes.
Jueves 14 de diciembre de 2023 10:13

Familias de las escuelas Normal 5 y Pueyrredón, en Barracas y San Telmo respectivamente, fueron contestando y dialogando con La izquierda Diario, sobre la situación económica que viven y las medidas del nuevo gobierno de Milei. Se mantienen sus anonimatos por temor a ser despidos en sus trabajos.
"Había dicho Milei que el recorte iba a ser para los políticos y vemos que no fue así, sino que los ajustes siempre son para nosotros", dijo una de las madres. La escena se repite en las charlas en la puerta de las escuelas, en los grupos de Whatsapp: decenas y decenas de familias preocupadas por lo que anuncian las nuevas medidas económicas del gobierno de Milei. Quienes ya vienen perdiendo hace años frente a la inflación y con salarios por el piso, no ven con buenos ojos lo que Luis Caputo, ministro de economía, anunció el martes, como primeras medidas del nuevo gobierno. "Sentimos que todo lo que dijo en campaña fue una gran estafa, porque el pueblo no era el que iba a tener que pagar el ajuste", decía otra persona, refiriéndose a Milei. Muchos comienzan a recordar lo que se vivió durante los 4 años de macrismo: "No es algo que no se haya vivido, pero esto es mucho peor. Volvimos con el macrismo, quienes nos endeudaron por 100 años".
"Tocan el bolsillo de los más necesitados, pero no de los empresarios y, ni hablar de los políticos. Cobro un salario, no tengo la AUH, ni la tarjeta Alimentar y jamás hay nada para nosotros".
"Tampoco es que nos damos la gran vida porque no se puede, tendremos que recortar nosotros, acá, en casa". Los pequeños "lujos" de tomar jugo o comprar galletitas, ya no se pueden sostener, las cuentas no cierran hace tiempo y ya no alcanza ni con dos o tres trabajos, ni con recibir la Asignación Universal por Hijo para poder llegar a fin de mes. "Estoy trabajando 14/15 horas por día, y en mi único franco me ocupo de mis hijas". Muchos concurren a comedores para poder garantizar al menos, una comida por día y empiezan a aprender oficios para rebuscárselas, "pero con estas medidas ¿quién va a poder tener laburo? La gente va a empezar a vender todo para poder sobrevivir", estos fueron algunos de los testimonios.
"Lo que más nos preocupa es la comida para los chicos, necesitan alimentarse. Así, sin los requisitos mínimos de alimentación, los pibes no pueden estudiar, no logran tener salud y esto recién empieza. Prometió no castigar a la clase laburante y fue lo primero que hizo, nos castigó", dijo otra de las madres refiriéndose al presidente.
"Prometió no castigar a la clase laburante y fue lo primero que hizo, nos castigó".
A la preocupación por la suba de los precios en alimentos, se le suma la de los tarifazos con la quita de subsidios a la energía y transporte. "Quitan el subsidio a los que menos tienen, pero no quitan las jubilaciones de privilegio. ¿Cuántos sueldos o boletos estarían cubiertos con sus millones? ¿Cuánta comida se compraría para los comedores?". Los aumentos que llegarán en enero, serán imposibles de pagar con salarios que vienen perdiendo poder adquisitivo desde hace casi 10 años, "no estamos de acuerdo tampoco con que se congelen los sueldos porque ¿cómo uno va a poder pagar? todo aumenta y uno sigue igual".
"Quitan el subsidio a los que menos tienen, pero no quitan las jubilaciones de privilegio".
Con el aumento del boleto de colectivo, ir a trabajar será todo un presupuesto, "tenes que ir a trabajar y viajar toda la semana para llegar, para poder cobrar a fin de mes, pero el sueldo no te alcanza".
Con las fiestas que se acercan, crece la angustia por no poder comprar ni siquiera regalos para las y los chicos. Pero las familias saben que no están solas y empiezan a charlar entre ellas, para solidarizarse con los que menos tienen. Desde los lugares de trabajo, desde las escuelas, en los barrios, surgirá la solidaridad de los de abajo, como pasa ante cada crisis.