×
×
Red Internacional
lid bot

Brasil // Crisis Política. Finalmente, Lula no será llamado a declarar

Después de varias acciones judiciales, Lula logra que el fiscal Cássio Conserino retroceda en el pedido de indagación obligatoria, por el caso que lo investiga de compra de propiedades.

Jueves 3 de marzo de 2016

Después de varias acciones judiciales por parte de Lula y del Ministerio Público de San Pablo, este martes (1) el fiscal Cássio Conserino, responsable por las investigaciones sobre el llamado caso del departamento (triplex) en Guarujá, atribuido al ex presidente, declaró que Lula no sería sometido a una intimación coercitiva, situación que supone que el investigado está obligado a declarar.

La declaración de Lula y de la ex primera dama Marisa Letícia estaba pautada para este jueves (3). En la intimación inicial, el fiscal Cássio Conserino había declarado que en caso de negativa, obligaría a Lula a declarar, para luego aclarar que debió ser un error del texto del documento.

En relación a la intimación estaba vigente la acción judicial que el expresidente encaminó por escrito en su defensa, en el que informaba que no comparecería. Como prevención, también presentó un habeas corpus en el Tribunal de Justicia de San Pablo contra la obligatoriedad de declarar. Como justificación para el fin de la exigencia sobre el testimonio de Lula, el fiscal Cássio Conserino afirmó que la pareja (por Lula y Marisa) "puede no querer ejercer la autodefensa" (sic).

Si bien el proceso de desgaste del ex presidente, figura principal del PT hacia las elecciones de 2018, con estas nuevas declaraciones del fiscal da un paso atrás, los debates sobre el impeachment (juicio político) a través del Tribunal Superior Electoral (TSE) siguen vigentes y ahora avanzando contra Cunha. Para la oposición del PSDB y la burguesía de conjunto en caso de que tuviera que renunciar Dilma y su vice, asumiría el poder el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, que debería llamar a nuevas elecciones dentro de los siguientes 90 días y ésta sería una “medicina amarga” incluso como presidente temporario.

El TSE autorizó a abrir una investigación por presunto "abuso de poder económico y político" de Rousseff y su vicepresidente, Michel Temer, durante la campaña electoral de 2014, en la que Dilma ganó la reelección al socialdemócrata Aécio Neves.

¿Conflicto de atribuciones o de intereses?

Los abogados del ex presidente Lula presentaron este martes (1), en el Supremo Tribunal Federal (STF) una nueva petición en la que solicitan a la ministra Rosa Weber que examine la solicitud de una medida cautelar para suspender los procedimientos de la investigación sobre la propiedad en la ciudad de Atibaia y el caso del departamento en Guarujá - propiedades que serían de Lula - hasta que la Corte defina quién puede manejar el caso, si el Ministerio Público Federal o el Ministerio Público del Estado de San Pablo.

Para los abogados de Lula hay "conflicto de atribuciones entre el Ministerio Público Federal y el Ministerio Público de San Pablo". "Es evidente, pues ambos investigan los mismos hechos. Y cabe al STF resolver este conflicto de competencias".
¿Llegó la hora de atacar frontalmente a Lula?

La gran cuestión en juego en toda esta situación, en la que todos amenazan pero al mismo tiempo evitan confrontar directamente, es la cuestión de… Lula. Ese es el problema que trasciende el mero cálculo electoral o las retóricas políticas de intereses inmediatos.

Lula es mucho más que un candidato hacia el 2018 y es competitivo para cualquier adversario, a pesar de todo el desgaste del PT. Además, es una figura emblemática de todo lo que se construyó desde el declive de la dictadura. Tal vez hasta la figura más emblemática de este régimen político, en más de un sentido.

Desde el punto de vista político, esto siempre ha sido un hecho de cautela para los adversarios burgueses de Lula para "ir hasta el final" en sus ataques. Cabe reflexionar si el reciente guiño a la derecha, por parte del gobierno de Dilma en relación al proyecto de Sierra sobre la explotación del Pre-sal, no fue expresión de un acuerdo mayor entre el gobierno y la oposición para, lejos del foco de los medios, estar cocinando un nuevo “pacto de transición”.