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Sin mística. Frente de Todos: un cierre vacío, sin respuestas para la crisis y culpando a Macri y la pandemia

El acto fue en Merlo, donde habían lanzado la fórmula Fernández-Fernández. Presencia silenciosa de Cristina Fernandez de Kirchner y ausencia de Juan Manzur. Hablaron Alberto Fernández, Massa, Kicillof y Tolosa Paz. Fue un acto bonaerense, tras fallar el acuerdo para un acto común de todo el país.

Jueves 11 de noviembre de 2021 20:22

El Frente de Todos cerró su campaña en el municipio de Merlo, provincia de Buenos Aires. En el mismo lugar donde se lanzó la fórmula presidencial Fernández-Fernández en 2019, pero ya sin mística y debilitados por el revés que tuvieron en las urnas en las PASO. El mismo jueves, más temprano, se había dado a conocer el índice de inflación, que remarcó el contexto de crisis en el cual se desarrollarán las elecciones.

Fue un acto solo bonaerense, tras fallar la propuesta de un acto nacional en común, junto a gobernadores, intendentes y candidatos de todo el país. Finalmente estuvo presente la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, de cuya participación se dudaba por su post-operatorio y quien además, no tuvo presencia en la segunda parte de la campaña. El jefe de Gabinete, Juan Manzur, que fue designado luego de la derrota de las PASO, no participó.

Hablaron Victoria Tolosa Paz, primera candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires; el líder del Frente Renovador y presidente de la cámara de diputados, Sergio Massa; el gobernador Axel Kicillof y cerró el presidente, Alberto Fernández. Cristina Kirchner, recién operada, tuvo una participación silenciosa.

Nada fuera del libreto común. Con referencias a la pérdida de apoyo en votos, los discursos centraron la responsabilidad de la crisis actual en los años de gobierno macrista y en la pandemia, eludiendo la propia responsabilidad frente al ajuste en curso y la caída de salarios y jubilaciones, como parte su orientación para negociar y pagar la deuda con el FMI.

"Si juntamos pandemia más macrismo venimos de seis años de crisis", dijo el gobernador Kicillof y agregó: "En esta eleccion hay que decidir si de esta crisis de seis años, de macrismo o de pandemia, salimos volviendo para atrás o si salimos como le corresponde a nuestro pueblo, para adelante, para arriba, con todos y con todas".

En el mismo sentido, Sergio Massa, dijo que "ese segundo derrumbe que fue la pandemia, nos puso otra tarea", y justificó así que no cumplieran las promesas de recuperar lo perdido con Macri, que hicieron en este mismo predio en 2019. Optimista de que los resultados, revaliden a la debilitada figura de Alberto Fernández y su gobierno, afirmó que "el domingo los argentinos nos van dar la oportunidad de tener un presidente que pueda gobernar sin pandemia, para cumplir ese compromiso que asumimos en 2019".

Más optimista aún, el líder del Frente Renovador dijo que "ahora viene la segunda tarea", que el "crecimiento se multiplique y derrame en cada argentino y argentina". Si algo dejó al desnudo la pandemia, es que los ricos se hicieron más ricos y los pobres más pobres; la teoría del derrame no aplica a la ralidad. En un tono claramente neoliberal, Massa abogó por la "teoría del derrame", aquel viejo relato que ya se demostró falso, según el cual si los de arriban se enriquece a los de abajo les irá mejor. Poco nacional y popular.

Victoria Tolosa Paz también dirigió al gobierno anterior y a la pandemia los motivos del derrumbe social y económico, y prometió que "vamos a poner a la Argentina de pie y a la Provincia en marcha". Además afirmó “vinimos a crear millones de puestos de trabajo". Según datos del INDEC, el 40% del empleo creado en el último tiempo es inestable y precario, y aún no se recupera el nivel de empleo del año 2019. Por otro lado, los salarios y jubilaciones, no solo no recuperaron lo perdido con Macri, si no que continúan perdiendo frente a la inflación.

Alberto Fernández cerró el acto. "Fuimos a la elección de septiembre convencidos de haber hecho muchos cosas en favor del cambio en la Argentina", dijo y en varias oportunidades aclaró "no es que no hicimos nada, hicimos mucho". Entre otras cosas, el presidente viene siendo cuestionado por amplios sectores de la población y por su propio electorado, por haber retrocedido una y otra vez frente a los empresarios.

Fernández además reafirmó la voluntad de pago con el Fondo Monetario Internacional, algo sobre lo que no hay grieta entre oficialismo y la oposición de derecha. "La razón yo se la doy a ustedes, no se la doy al Fondo. Así que me tomaré el tiempo que haga falta para encontrar el mejor acuerdo para los argentinos y las aregntinas", dijo. Aunque el Frente de Todos ya pagó al FMI más de 4.600 millones de dólares, y en diciembre pagará 1.900 millones más. Con ese dinero se podrían haber construído 131.000 viviendas populares, o se podría haber garantizado un IFE de $50.000 para más de 9 millones de personas.

En el acto estuvieron presentes los líderes sindicales, Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (estaciones de servicio) y Pablo Moyano (camioneros), que más temprano fueron definidos al frente de la CGT. También participaron los dirigentes de la Corriente Federal Sincal, con el diputado Hugo Yasky, entre otros.