El lunes, en pleno horario de clases, varios gendarmes rodearon el jardín 908 del barrio San José. Dijeron que perseguían a ladrones que se habrían metido en el edificio. No encontraron a nadie.
Martes 24 de abril de 2018
Este lunes a la mañana el Jardín 908 “Tambor de Tacuarí” del barrio San José de la localidad de Moreno vivió momentos de tensión ocasionados por un operativo de Gendarmería. Según la versión de la propia fuerza represiva, se habrían dirigido allí persiguiendo a “piratas del asfalto” que se habrían refugiado dentro del establecimiento. La escena quedó registrada en video por un vecino de la cuadra.
Al ver el operativo, que según testigos incluyó decenas de gendarmes, móviles y hasta un helicóptero, desde el interior del jardín las maestras se sintieron sumamente atemorizadas.
Fue entonces cuando la directora salió a hablar con los uniformados, quienes le dijeron que necesitaban ingresar al jardín de infantes. La mujer les pidió que solo ingresaran dos de ellos y que lo hicieran sin armas, a lo que los gendarmes accedieron no de muy buena gana.
Una vez adentro requisaron cada sala del jardín, obligaron a que todas las nenas y los nenes se agacharan e incluso se pusieran “cuerpo a tierra”.
Nahuel, padre de una de las niñas que van al jardín, recibió el video que acompaña esta nota de parte de un vecino del jardín de infantes. En diálogo con un corresponsal de La Izquierda Diario Nahuel relató que “cuando entraron los gendarmes palparon de armas al portero del jardín, que es un excombatiente de Malvinas. Pusieron a todos los chicos cuerpo a tierra. No sé qué podría haber pasado si realmente el tipo estaba adentro. Un tiroteo en ese lugar, con 90 pibes, podría haber sido algo terrible”.
“Lo que me da mucha bronca es que parece que estuviéramos como hace cuarenta años atrás, donde estos tipos hacen lo que quieren y nuestros chicos tienen que andar viendo gendarmes armados adentro de las escuelas. Una locura”, sentenció Nahuel.
La soberbia y la impunidad con las que actuó Gendarmería en este caso no puede dejar de relacionarse con el discurso oficial de “mano dura” que se viene instalando en los últimos meses, con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich empuñando la “Doctrina Chocobar” (ejecuciones sumarias por la espalda de personas desarmadas) y dando vía libre al accionar del aparato represivo estatal.